Este martes a las 12 horas hemos arrancado la nueva temporada de #TapasLive (las entrevistas que emitimos en directo desde nuestro perfil de Instagram), con el guionista y director de cine Asier Altuna como invitado.

Desde Donosti, Asier Altuna se conectó hablando de la ciudad en tiempos del festival: «Los cines están llenos, pero la ciudad vacía», cuenta el artífice de la película documental ARZAK since 1897, que ha inaugurado la sección Culinary Zinema del Festival de Cine de San Sebastián.

Las impresiones del estreno del lunes han sido muy positivas. «Fue un día muy especial, para la familia Arzak y para mí», confiesa. «Hubo mucha emoción y también muchas risas en sala», continúa. Y además, «me regalaron una chaquetilla… sólo me queda ponerme a cocinar», bromeó. Y sobre el gran cocinero vasco, asegura que, aunque durante el rodaje tuvo algunos momentos pachucho por una neumonía, ahora «está muy contento y emocionado»

La película, que llegará a las salas de cine el próximo 9 de octubre en salas de Madrid Barcelona, Navarra y País Vasco, surgió de manos de la productora de Karlos Arguiñano: «Desde hacía tiempo tenían ganas de hacer una película sobre Juan Mari y, cuando me lo propusieron, no pude decir que no. En esa casa hay muchos elementos que me interesan mucho y con los que me identifico: llevan más de cien años, de generación en generación, y también me interesaba el relevo en manos de Elena. Ahí había tema», cuenta el director.

Un cascarrabias profesional

Sobre el protagonista del documental, Juan Mari Arzak, explica que el chef se autodefine como «un cascarrabias profesional» pero que, en la tensión diaria del restaurante, «hay una discusión muy respetuosa y productiva».

«Una de las cosas que me sorprendieron de Juan Mari –continúa– es que cuando él dice que no que se quiere retirar nunca, creo que en realidad lo que quiere decir es que no quiere irse de su casa, de su txoko. Su vida está ahí».

Los Arzak, aplaude, le han abierto las puertas de su casa durante casi tres años. La película no sólo habla de los orígenes de la saga, sino que analiza la transformación de la cocina tradicional en la nueva cocina de autor.

El restaurante Arzak, abierto desde hace más de 100 años en Donosti hoy vive el relevo del talento de Juan Mari Arzak en manos de su hija Elena Arzak quien, siendo hija de quien es y además siendo mujer, tiene sus complicaciones: «Ella está al frente del restaurante, pero esa labor de continuidad la está haciendo muy bien. Creo que van a seguir mucho tiempo dándole caña al restaurante».

El papel de las mujeres

Pero la escasa presencia de grandes mujeres al frente de grandes restaurantes no es únicamente algo ligado a la gastronomía, y según Altuna, «es algo que desgraciadamente está en la sociedad: Hay una secuencia muy bonita en la peli, cuando en 2012 a Elena le dieron el premio a mejor chef, y en el photocall había unos 20 hombres y ella en medio de todos, casi tapada… Esa imagen refleja una realidad. Las mujeres se han pasado la vida en los fogones, pero los que tienen  el protagonismo son hombres que  en realidad han aprendido de sus madres, sus tías…. Y esto, me temo, no va a cambiar de un día para otro», lamenta.

Sobre el auge de la Nueva Cocina Vasca, que Arzak impulsó junto a otros chefs, la cinta también cuenta aquel proceso en el que muchos cocineros vascos se convirtieron en grandes actores del cambio. «Arzak siempre ha tenido una gran capacidad de comunicar. Y eso también la ha mantenido y le ha ayudado a tener la proyección que tiene», afirma Asier Altuna. Además destaca la importancia de aquel impulso que les llevó a exportar a todo el mundo un movimiento revolucionario: «Fueron una piña y cambiaron la manera no sólo de concebir la gastronomía, sino también de comer. Esa fue la fuerza del grupo».

Amigos y reinvenciones

La cinta está repleta de anécdotas ricas y divertidas. «La dimensión del personaje también se ha creado a través de los testimonios de sus colegas –explica Asier–. Hay secuencias maravillosas entre ellos repletas de vivencias. Han dejado momentos inolvidables».

Entre otros protagonistas de la película también aparecen chefs como Ferran Adrià, Pedro Subijana, Joan Roca, Karlos Arguiñano, Andoni Luis Aduriz y Dabiz Muñoz, entre otros. «Se llevan muy bien, es evidente», apunta.

El documental le ha hecho al director apreciar el esfuerzo enorme que hay detrás de un negocio de hostelería: «Éste es un trabajo muy duro», dice. Pero añade que, por suerte, la sociedad actual lo aplaude: «Hoy ser cocinero da prestigio. Me gusta cómo han cambiado las cosas»

Con un reto de futuro para las nuevas generaciones: «Los chefs tienen que estar reinventándose todo el rato. Cocinamos tanto en casa y tan bien que, para que un restaurante te dé algo diferenciador, han de hacerlo muy bien. Y por suerte lo están haciendo».

Una mirada distinta

Asier Altuna tiene una gran experiencia tras la cámara. Después de una destacada carrera como cortometrajista, rodó su primera película Aupa Etxebeste! junto con Telmo Esnal con la que estuvo nominado al Goya como mejor dirección novel y obtuvo el Premio de la Juventud en el Festival de San Sebastián en 2005.

Después dirigió los documentales Bertsolari (2011) y Zela Trovke (2013), en 2015 con Amama ganó el Premio Irizar a la mejor película vasca en el Festival de Cine de San Sebastián, y ya en 2019 rodó, de nuevo, junto a Telmo Esnal, Agur Etxebeste!

Entre sus próximos proyectos se encuentra un documental sobre la artista Cristina Iglesias y dos proyectos de ficción.

Otros invitados de #TapasLive:

 

 

Deja un comentario