Aunque Mas Anglada y los viñedos han ido de la mano desde hace más de 200 años, en 2004 las antiguas cepas se sustituyeron por otras nuevas de las variedades cabernet sauvignon y merlot, con las que se producen anualmente alrededor de 4.500 botellas. Y los vinos que allí nacen son el sueño hecho realidad de su propietario: de hecho, los nombres de estos responden a sus propias experiencias emocionales. En concreto, el título de este, el que nos atañe, es un homenaje a Ana y Álvaro, dos de sus ocho hijos.

Está elaborado con las variedades cabernet sauvignon y merlot y tiene un color cereza picota con reflejos granates. Vino glicérico por su abundante lágrima y su largo recorrido. Muy agradable y con una intensidad media alta. La carga frutal (ciruela) aparece sobre un buen fondo especiado y mentolado. Tiene en boca una entrada fresca con creciente evolución e importante peso de la fruta. En el largo postgusto encontramos fruta madura y fondos balsámicos. Muy estructurado y con unos taninos maduros. Marida a la perfección con ensaladas complejas, embutidos y cordero a la parrilla.

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