¿Y si ponemos en cuarentena al confinamiento? Creo que no hay mal que por bien no venga, aunque últimamente las buenas noticias hay que buscarlas. Por eso, os propongo algo mejor: creémoslas nosotros.

Se para el mundo y se encienden los fuegos. Pasar tiempo en nuestras casas está haciendo que entremos en un sitio que convive con nosotros y que, en muchos hogares, tenía la luz apagada: la cocina. Comemos de tres a cinco veces al día y lo hacemos entorno a una mesa que, últimamente, suele estar llena. Hemos vuelto a las charlas distendidas de sobremesa, compartimos cocinando con la familia y disfrutamos de cada mordisco, solos o acompañados. Por fin la mesa ha vuelto a ser un vehículo social y de disfrute.

Cuando no hay tiempo, cocinar suele ser un hándicap. Sin embargo, en muchas casas están descubriendo que los medicamentos no son la única herramienta para la salud, también lo son los utensilios de cocina, en sentido literal y figurado, porque somos lo que comemos y la cuarentena nos está dando la oportunidad de vaciar nuestra despensa para llenarla de buenos hábitos, así lo está demandando la gente en internet.

Se para el mundo y se activan las redes. Así es, la gente reclama recetas saludables de aprovechamiento y, ¡lo mejor de todo!, recetas para entretener a los más pequeños. Así, sin saberlo, están acercándoles uno de los hobbies más sanos que hay: la cocina. Introducir a los niños en los fogones es un medio educativo informal para enseñarles que comer verduras no sólo es sano, sino que también es divertido.

Creo que nunca había tenido tanto reclamo de recetas saludables para los niños. Y hago especial énfasis en saludables porque ya no nos vale la varilla en mano –pringosa– llena de chocolate. Cuando los pequeños de la casa cocinaban sólo el fin de semana, el brownie estaba más que servido. Sin embargo, hacer que participen en la cocina de forma asidua tiene como consecuencia el reclamo de recetas sanas, otro punto positivo para poner en cuarentena a la cuarentena.

Se para el mundo y se activan las mentes. Con la cuarentena las horas son más largas, pero, en nuestras manos está que los días den de sí. Escuchar la demanda de la gente que quiere unir la salud y la cocina me motiva a seguir desarrollando aún más la nutrición culinaria, así como nuevas formas de compartir contenido: se abren las puertas de la formación online. La cuarentena no es capaz de frenar la divulgación, es más, la está convirtiendo en el mejor momento para enriquecer nuestras mentes, y nunca mejor dicho.

Se para el mundo y se activa el cuerpo. Nunca la operación bikini empezó con tanta antelación. De hecho, no soy partidaria de ella porque centra los hábitos saludables en unos meses. Pasa el verano y se van sin pena, gloria ni ningún tipo de adherencia. Pero con la cuarentena, estamos convirtiendo la operación bikini en un hábito. Nos levantamos temprano, organizamos mejor la despensa, planificamos como nunca las comidas y tenemos tiempo para el autocuidado. Por fin hacemos deporte con regularidad y experimentamos que ser saludable engancha.

Yo no sé cuándo se va a ir el coronavirus, pero estoy segura de que con él se esfumarán muchos malos hábitos.

Marta Verona es nutricionista y con tan sólo 25 años es docente e investigadora de Nutrición Culinaria en la Universidad Complutense de Madrid. Se graduó en el Máster de Cocina del Basque Culinary Center y desde el año pasado colabora en ‘Saber Vivir’ (TVE), donde protagoniza la sección ‘El Menú de la Semana’. Además ha sido ganadora de ‘Masterchef’ en su sexta edición.

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