Es curioso cómo el confinamiento nos permite colarnos en casa de gente que lleva años metidos en nuestros salones. Es el caso del presentador de ¡Ahora caigo! en Antena 3, Arturo Valls, que «recibe» a #TapasLive (con entrevistas en directo que emitimos desde nuestro perfil de Instagram) en su casa de Madrid.

Actor y presentador además de humorista, Arturo Valls asegura estar muy bien: «Pese a todo, estoy cogiéndole un poquito de cariño y el rollo a esto y no quiero salir de casa. Ésa es la verdad. Me va a dar pena. Hemos cogido una rutina muy agradable, siempre siendo conscientes de lo mal que lo está pasando muchísima gente. Pero cuando uno tiene circunstancias normales, no queda otra que intentar pasarlo lo mejor que se pueda. Y si uno es casero, y le gusta disfrutar de las cuatro cosas que tiene aquí, pues se está muy bien, la verdad».

Una paella viral

Arturo Valls, como buen valenciano, es un amante de la paella.  A través de sus redes sociales  hemos visto una serie de vídeos caseros en los que prepara una paella con un ingrediente prohibido (¡el chorizo!) que finaliza con su particular meme de los funerales de Ghana. Una de estas versiones se ha convertido en uno de los virales más divertidos de Twitter de las últimas semanas. Éste es el vídeo que hizo Arturo Valls:

Nos hemos convertido en fans de tus paellas… 
Todo empieza con esta vocación que he tenido toda la vida de entretener al personal. Esto me ha llevado a donde me ha llevado: uno que estudió Periodismo y que ha terminado imitando a Shakira y haciendo paellas a lo loco (risas).

Hacer paella con chorizo, bromas aparte, es una provocación. ¿Cómo se te ocurrió?
Para mí hacer una paella es un disfrute, igual que mantener la tradición que hay en Valencia de hacerla los domingos, entre otras cosas para diferenciarlo ahora del resto de días, que son todos… Y pensé, ya que estamos haciendo una paella, por qué no hacer un video contando su elaboración, y no sólo limitándome a mostrar lo bien que me ha quedado. Y entonces surgió la idea de cómo verían la paella según qué directores de cine, parodiando su estilo de realización o los clichés de estos cineastas. Empezamos con Guy Ritchie y después fue Hitchcock. Pero aparecieron los enterradores de Ghana, que sí que han sido una revolución en estos tiempos de confinamiento, e hicimos una mezcla… Y es lo que ha hecho que se haya viralizado de esta manera. Ayer hicimos Spielberg: ese chorizo a modo de tiburón, surrealista, la verdad es que es muy gracioso.

(Aquí la continuación del vídeo de Arturo Valls, en «versión Spielberg»:)

Es una joya…
Sí, sí… una joya del absurdo culinario (risas).

El elemento común entre Hitchcock y Spielberg, quién nos lo iba a decir, ha sido un chorizo. Que también es una parodia de aquella famosa paella que hizo Jamie Oliver…
Bueno, esto ha habido mucha gente no lo ha entendido bien y lo ha visto como un sacrilegio a la paella tradicional valenciana, que era justo de lo que yo me reía… Porque si metes un ingrediente como el chorizo, precisamente porque Jamie Oliver hizo muy popular esta aberración, en Valencia te matan… Y mucha gente en las redes sociales me querían desterrar.

En cualquier caso, luego quitaste ese ingrediente maldito. ¿Qué tal quedó la paella?
Buenísima. El chiste no afectó al resultado. Fue una cosa rápida, lo puse en el sofrito además. Yo no soy partidario de llamar a esto paella valenciana. Y esto se ha explicado mil veces, pero no está demás hacerlo otra vez: todo eso que dice la gente de «eso es arroz con cosas, eso no es paella»; pues sí, sí es paella, como si le quieres poner fuet… Otra cosa es que no sea la ‘paella tradicional valenciana’, la canónica, la más ortodoxa. Pero en realidad todo lo demás también son paellas… Y las hay buenísimas.

Nos consta que eres un ‘foodie’, que te gusta comer. ¿Pero cocinas aparte de la paella de los domingos? ¿Esta cuarentena te ha descubierto esa faceta?
Sí lo he intentado, pero creo que hemos cocinado un poquito por encima de nuestras posibilidades… La gente se ha venido arriba con las recetas y se ha puesto a cocinar con mucha inconsciencia. Yo he intentado recetas más elaboradas, pero eso requiere cierta habilidad. Con los arroces sí que tengo mano y además de paella hago caldosos, melosos… Eso sí que me gusta, lo disfruto y tengo cierto punto con la textura, que eso es importante. Pero para otras cosas soy nivel usuario, no hago grandes florituras. Aunque la verdad es que cada vez se me da mejor… Sobre todo las recetas de las madres. Eso es lo que más he hecho, más allá de meterme a esferificar, que son palabras mayores. Además, cuando se pretende seguir a según qué cocineros, dan por hecho que vamos a tener tamarindo, lichis… (risas).

Lars von Trier no lo habría hecho mejor que Arturo Valls

Más de 20 años después desde que comenzase a trabajar como reportero en el programa Caiga quien Caiga junto al Gran Wyoming, Arturo Valls ha desarrollado una amplia carrera como actor y presentador en televisión. Además de seguir con el concurso de Antena 3, es un habitual de otros espacio de la cadena.

¿Cómo estás viviendo el plano profesional? ¿Cómo te está afectando todo esto en ese sentido?
Profesionalmente, es un poco excepcional. En ¡Ahora caigo! teníamos un colchón enorme de programas grabados. Lo que nos está afectando es que todo es muy confuso, toda la información que tenemos tan cotradictoria, en términos generales, pero en el medio audiovisual también. No sabemos cómo se va a rodar, cómo va a ser ese ¡Ahora caigo! sin público, sin ese feedback tan importante. Lo veo por una parte con cierta preocupación, pero por otra ilusionado –porque forma parte de mi naturaleza– por ver cómo vamos a solventar esto, qué nos vamos a inventar para superar este handicap.
He de decir también que estoy viendo mucha tele surgida del confinamiento. Y tengo la sensación de que Lars von Trier ha cogido los mandos de los programas, porque todos los vemos en crudo, un poco Dogma, sin maquillaje, con ese sonido… (risas). Pero bueno, intentando hacernos a la idea de que esto es excepcional y a ver cómo lo solventamos.

Desde hace unos años, Arturo Valls compagina sus proyectos en cine y televisión con su propia productora Pólvora Films, –uno de sus últimos trabajos fue la última película de José Luis Cuerda, Tiempo después, en la que también participó como actor–, y otro proyecto que tiene sobre la mesa es llevar al cine la exitosa serie de televisión Camera café, en la que reunirá a buena parte del elenco original, formado por el propio Valls, Luis Varela, Ana Milán, Carolina Cerezuela, Álex O’Dogherty, Joaquín Reyes, Carlos Chamarro, Esperanza Pedreño, César Sarachu, Marta Belenguer o Daniel Albaladejo, entre muchos otros.

¿Y cómo va esa adaptación al cine de Cámera café?
Curiosamente han vuelto a emitir la serie. Y también ha coincidido con que Álex O’Dogherty propuso juntarnos todo el elenco y hacer un vídeo para dar el mensaje de que nos quedemos en casa. No fue un ejercicio de promoción en absoluto, sino que salió así y coincidió con que Tele5 está volviendo a emitir la serie y con que nosotros estamos preparando el guión de lo que será una adaptación cinematográfica. Es un proyecto muy ilusionante. Y este vídeo que se viralizó fue un termómetro para notar que la gente tenía ganas y que recordaba la serie de manera positiva. Algo que nos dio más alas para seguir con este periplo que es la producción de una película y la preparación, que es una locura… Aunque yo le he cogido gusto a lo de producir. Ésta va a ser la tercera película y la verdad es que tengo una visión un poco romántica de la producción cinematográfica, porque disfruto muchísimo de todo ese proceso de fabricación del filme. Es alucinante y maravilloso ver cómo lo que hay en el papel se transforma en escenas.

Pero también cambiará ahora la manera de trabajar en el cine… Al igual que sucede con los restaurantes, habrá que ver cómo se produce la desescalada en los rodajes.
Hay que ver si se van a rodar las escenas de amor con mamparas y cosas de esas (risas). En realidad no sabemos cómo va a ser. Yo por ejemplo iba a rodar una comedia en junio que tenía muchas localizaciones, y se ha retrasado porque no se sabe cómo va a ser el protocolo… Lo que sí sabemos ya es que se va a encarecer la producción, al tener que aplicar medidas de seguridad para todo el mundo, y va a tener repercusión en los presupuestos. Lo que también estamos intuyendo es que va a tener mucho sentido rodar películas intimistas, con dos personajes, sin extras (risas). Como ves, todo nos lo tomamos con un poco de humor, pero la cosa es preocupante. Yo soy optimista por naturaleza y creo que esto va a remontar y que se va a producir un montón.

Humor y responsabilidad

Tecnológicamente estabas preparado para esta circunstancia, ¿o también has recibido un cursillo acelerado?
Soy un poco ciber-tarugo. Pero voluntariamente, porque creo que el exceso de tecnología y redes sociales provoca que dejes de hacer otras cosas que te pueden alimentar más. El mayor problema lo tengo con las videoconferencias. Y es que no soy capaz de bajar el volumen, y termino hablando a gritos, como Paco Martínez Soria (risas).

Tú que eres optimista, ¿tienes consejos o alguna recomendación para la gente que no lo está pasando tan bien?
Es difícil, porque depende de las circunstancias económicas, hay pérdidas de familiares que es un auténtico drama por la incapacidad de despedirse… Y contra eso no sabría qué aconsejar, ni soy quién para hacerlo. No me veo poniéndome aquí en plan Paulo Coelho. Pero creo que en general, y tal como se está viendo con los memes, los chistes, el buen humor, la gente lo está haciendo muy bien para superar lo que supone estar más de un mes en casa.

El consejo que sí que daría es que a partir de ahora hay que mantener la responsabilidad. Porque podemos pensar que esto ya se ha acabado y en dos días volver a tener un problema y que el precio a pagar sea muy caro. Porque mucha gente dice «qué bien lo hemos hecho», pero la pregunta es: ¿lo hubiéramos hecho tan bien si no nos hubieran puesto multas en la calle? Demostremos que no nos hace falta un policía para cumplir las normas. Eso sí que me preocupa y pido a la gente que por favor tenga sentido común y responsabilidad.

Cuando esto pase

Como soñar es gratis, dinos dónde te gustaría ir en cuanto pudieras…
Lo que echo de menos es a la familia, una sobremesa larga. Una comida en la Albufera con los amigos de Valencia de toda la vida, que puedes hacer un paseíto en barca y luego acabas y te comes una paella mirando esos arrozales con horas y horas de charla… Eso sería maravilloso.

Cuando salgamos de esto, ¿seremos mejores, peores…? ¿Qué crees?
Me da mucha rabia pensar que no va a cambiar nada. Que no hemos aprovechado la oportunidad, que no nos hemos parado a reflexionar. Creo que nos han educado en la ley del más fuerte, en el sálvese quien pueda, y nos lo hemos creído. Y creo que el ser humano ahora mismo sólo tiene un pensamiento muy egoísta, muy individualista, y lamentablemente eso no lo va a cambiar ni una pandemia como ésta. Las primeras semanas, con el susto, la gente sí que piensa «voy a intentar ser mejor persona, apreciar las pequeñas cosas…». Pero eso dura lo que dura el susto. Ojalá que la fuerza más positiva acabe ganando, pero…
Sin embargo creo que, sobre todo, son las grandes marcas y las grandes empresas las que tienen que tomar la decisión y la iniciativa. Eso crearía una tendencia hacia el consumidor, hacia el individuo, ver que la gente de arriba está cambiando las cosas. Pero que suceda individualmente va a estar complicado…

¿El domingo que viene vas a hacer otra paella?
Sí. Estoy pensando en George Lucas y Star Wars. ¡Así que cuidado!

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