Hace justo un año se llevaba a cabo uno de los robos gastro más sonados que se recuerden. Ocurrió en el restaurante Atrio de Cáceres, con dos estrellas Michelin, y el botín fueron 45 botellas de vino de lujo valoradas en 1.648.500 euros. Una auténtica tragedia para José Polo, sumiller del restaurante, ya que se trataban de botellas muy especiales, una de ellas con un valor de 300.000 euros, un Château d’Yquem de 1806, ejemplar único en el mundo.

Aunque el botín no se ha podido recuperar todavía, el mega robo ya está cerca de esclarecerse. El pasado verano detuvieron en Croacia a los dos presuntos ladrones: Constantin Dumitru y Priscila Lara Guevara, quienes fueron imputados de un delito de robo con fuerza y mandados a prisión provisional y sin fianza.

Dumitru, además, también ha sido condenado a un año de prisión por el robo en 2019 de una botella de whisky escocés valorada en 5.000 euros en la tienda Lavinia, ubicada en el barrio de Salamanca de Madrid.

El restaurante Coque, última víctima

Hace sólo unas semanas se producía otro llamativo robo en otro de los restaurantes más conocidos de Madrid: el restaurante Coque con dos estrellas Michelin. En esta ocasión el botín fue de 132 botellas de vino valoradas en 175.000 euros. Los ladrones aprovecharon un domingo, día de descanso en el local del chef Mario Sandoval, para perpetrar su actuación y desvalijar una de los bodegas más prestigiosas de España, conocida como «La Sacristía», que almacena en su interior más de 25.000 ejemplares únicos.

La botella más cara que sustrajeron fue un Petrus de tres litros de 2002, uno de más exclusivos del mundo y que cuesta alrededor de 25.000 euros. Casualmente, los presuntos ladrones de Atrio habían estado unos días antes de ese robo comiendo en Coque. Según relataron los hermanos Sandoval por aquel entonces, los delincuentes hicieron bastantes preguntas sobre su bodega, dando a entender que eran grandes expertos en vino.

Otras bebidas y productos gourmet, también en el foco de los ladrones

En los últimos años no sólo se han producido sustracciones de vinos de lujo. También ha habido otros robos gastronómicos muy mediáticos valorados en cientos de miles de euros. Los rateros ponen su objetivo, además, en otros codiciados productos. Y no siempre buscan botines de grandes cantidades de dinero. Este verano, por ejemplo, dos ladrones robaron 609 euros en vodka en dos supermercados de Zaragoza.

Por otra parte, hace tan sólo unos días, sustrajeron carne seca valorada en 3.000 dólares en Nuevo México, en una tienda especializada en comida española. En Estados Unidos también fueron detenidos tres sospechosos acusados de haber robado carne congelada. La cantidad de este saqueo ascendía hasta los 9 millones de dólares distribuidos en 45 robos diferentes.

Y en una granja holandesa se llevaron más de 21.000 euros en piezas de queso, lo que sorprendió a los granjeros por lo aparatoso del botín: más de 600 kg de queso.

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