Este lunes la CEOE ha reunido en una cumbre a los presidentes de las grandes empresas españolas de todos los sectores, además de a pymes y autónomos. El objetivo es proponer un plan estratégico de reconstrucción de la economía al Gobierno. Un acto que ha arrancado con el presidente de la confederación, Antonio Garamendi, y los presidentes de Inditex y Mercadona, Pablo Isla y Juan Roig, respectivamente.

En su intervención, Juan Roig ha reconocido el trabajo de sus empleados, asegurando que está «muy orgulloso de la gran respuesta de nuestros héroes a la crisis del covid-19, los más de 90.000 trabajadores de Mercadona y las más de 500.000 personas que trabajan para nuestros proveedores. Hemos garantizado, entre todos, el suministro de productos básicos, aunque a veces no tuviéramos todo el papel higiénico necesario».

El ejecutivo ha afirmado rotundo que «hoy más que nunca merece la pena ser empresario». A pesar de ser muy consciente de que está por venir una crisis «muy dura económicamente, para la que habrá que estar preparados». Para ello, Roig reclama seguridad jurídica y apoyo a las inversiones por parte del Gobierno. Mercadona, desde luego, continuará con las suyas: «Vamos a seguir invirtiendo 1.700 millones este año en España en la brutal transformación de la empresa que estábamos desarrollando antes de la llegada del covid-19″, ha asegurado.

A pesar de las nubes negras en el horizonte económico, el mensaje de Juan Roig es optimista. «Estoy convencido de que si hay empresarios y emprendedores honestos, hay empresa; si hay empresas que generan beneficios y empleo, habrá riqueza, y si hay riqueza habrá mucho bienestar. Estoy convencido de que es un orgullo ser empresario y contribuir al desarrollo de la iniciativa empresarial y económica potenciando una sociedad civil, fuerte y comprometida. Hay poner en marcha entre todos la necesaria activación económica».

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