El vino rosado cada vez gana más adeptos gracias al excelente trabajo que están llevando a cabo bodegas como Valduero (ubicada en la Ribera del Duero). Elaborado con una mezcla al 50% de albillo y tempranillo y tras su paso por barrica, Valduero Rosado Roble presenta una complejidad e intensidad asombrosa. 

El secreto es el mimo con el que se realiza su elaboración y su crianza. Para empezar, se recoge la uva manualmente en cajas de 14 Kg. Después, por la noche, se enfrían a 4ºC antes de estrujar y encubar para su maceración previa al prensado. La fermentación, a una temperatura máxima controlada de 12ºC, dota a este vino de su potente carga aromática.

Tal y como su nombre indica, este Valduero Rosado Roble pasa 6 meses en barricas de roble francés, para seguir a continuación su crianza en botella todo el tiempo que haga falta (sin prisas de ningún tipo) hasta conseguir una armonía perfecta entre las peculiaridades de sus dos variedades, la madera y la reducción en la botella.

El resultado es un vino de color rubí con ribetes dorados. Su aroma recuerda a la fruta roja, pero también a otros muchos elementos, como madera, vainilla, romero o ahumados.

La albillo le hace vivo y fresco en la boca, mientras la tempranillo y la barrica le confieren gustos a cassis y especias, dándole una complejidad extraordinaria en un rosado. Esto lo convierte en un vino gastronómico, capaz de acompañar una comida de principio a fin, cubriendo cualquier maridaje que se nos pase por la cabeza.

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