Un plato clásico de la gastronomía española. El pisto manchego es una elaboración de aprovechamiento hecha a base de verduras de temporada, con la que se alimentaban los trabajadores de orígenes humildes. Hay muchas variantes de esta receta, pero lo que no debe faltar es una buena base de tomate.

Este saludable plato se puede comer tanto caliente como frío, acompañado con carne o pescado o a modo de plato único acompañado de un huevo frito. Te aconsejamos que cortes las verduras a dados pequeños y las dejes reposar a fuego lento sobre el tomate. Si haces de más, no te preocupes, es un plato sencillo de congelar y aprovechar para otras elaboraciones como las empanadillas. ¡Hecha un vistazo!

Ingredientes:

  • 2 calabacines medianos.
  • 3 pimientos verdes.
  • 1 pimiento rojo.
  • 1kg de tomates maduros.
  • 1 cebolla.
  • Sal.
  • Aceite de oliva.

Preparación:

  • Cortamos la cebolla al gusto, o bien en juliana o bien en pequeños tacos que ayuden a que posteriormente se poche mejor.
  • Abrimos los pimientos (verdes y rojo), los limpiamos y los cortamos en dados muy pequeños.
  • Ponemos a calentar aceite en una sartén para ir preparando el sofrito de cebolla y pimientos. Cuando esté caliente añadimos ambos ingredientes y a continuación el calabacín también cortado en dados.
  • Cuando veamos que queda poco para terminar el sofrito y casi todas las verduras están pochadas, añadimos los tomates maduros, los cuales sólo necesitarán un toque de calor.
  • Dejamos este sofrito a fuego lento, sin remover mucho para conseguir una mejor fusión de sabores.
  • A la hora de servir y consumir el pisto manchego, es tradicional hacerlo como guarnición de platos de carne o como base de un huevo frito.

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