Dolors Montserrat posa en exclusiva para Tapas en el Hotel Regina (Alcala, 19. Madrid). Foto: Jacobo Medrano

Licenciada en Derecho y dedicada desde hace más de una década a la actividad política en el seno del Partido Popular, Dolors Montserrat (San Sadurní de Noya, Barcelona, 1973) ha dedicado buena parte de su carrera profesional a defender sus ideas caiga quien caiga: primero como diputada, después desde el ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad durante el Gobierno de Rajoy y ahora en el Parlamento Europeo, donde lucha por los intereses de España y, por extensión, de los productos españoles que tanto nos gustan.   

¿Qué tal se come y se bebe en Bruselas?

Como en toda Europa, donde la cultura gastronómica ha evolucionado y mejorado tanto en los últimos años, en Bruselas se come bien. Pero los españoles podemos presumir de tener un país con la mejor gastronomía del mundo y allí donde vamos echamos de menos nuestros sabores, materias primas y cocina de tan alta calidad, nuestros vinos y cavas… Como en España no se come ni bebe en ningún sitio. Hablando se me hace la boca agua: qué bien sentaría ahora un buen pincho de tortilla o una tostada de jamón ibérico con ‘pa amb tomàquet’ y una copa de cava o vino de cualquier región española.

Eres una foodie en toda regla… 

Sí. Una de las cosas que más me apasiona de viajar por España es conocer en cada rincón del país sus platos típicos, sus vinos y cavas. Es parte de nuestro patrimonio y es precioso ir descubriéndolo. Somos lo que comemos, y es importante cuidar nuestra alimentación.

En España tenemos tanta variedad y riqueza que es muy fácil cuidarse comiendo muy bien. La felicidad y la alegría con la que se vive aquí van muy ligadas a nuestra gastronomía. Nuestras lonjas, mercados, restauración y comercios dan vida a nuestros pueblos y ciudades. Nos visitan turistas de todo el mundo en buena parte por nuestra gastronomía.

Tu relación con el cava viene de familia…

He nacido y crecido en un pequeño municipio de Catalunya, Sant Sadurní d ‘Anoia , que está ubicado en la comarca vitivinícola del Penedés, en un paraje rodeado de verdes viñedos, acogedor y con mucho encanto.

Nacer y crecer en la capital del cava es amar esta bebida y el entorno, el paisaje de viñas, los colores en cada estación, el olor a vendimia. El cava son valores: esfuerzo, tenacidad, el cuidado y respeto a la tierra, el trabajo incansable de tantísimas personas y familias que hacen posible este producto único y de calidad. Mis abuelos paternos eran agricultores.

Recuerdo con mucho cariño el trabajo en el viñedo, la vendimia, así como la recolección de los frutales, en la que mis hermanos y yo ayudábamos. También tuve el honor de ser presidenta de la Junta dels Joves Confrares del Cava de Sant Sadurní d’Anoia, que divulga y promueve con multitud de iniciativas el cava y su Denominación de Origen, tanto en el ámbito nacional como internacional. Siempre he defendido los productos de mi tierra y ahora también en el Parlamento Europeo, donde gracias al PP se ha conseguido un acuerdo entre la UE y China para evitar falsificaciones de productos españoles como por ejemplo el cava o el queso manchego.

¿Nunca te planteaste seguir con el negocio familiar?

Desde que estudié Derecho tuve claro que quería dedicarme a la abogacía. Mi padre me enseñó el gran trabajo que se hacía en el sector del cava y el transporte, una labor apasionante que valoro, pero decidí iniciar mi carrera como abogada. Mi madre me enseñó la pasión por defender a tu pueblo, tu región y tu país. Y lo importante que era defender tus ideas en un lugar en el que en muchas ocasiones te señalaban por el simple hecho de pensar diferente. Decidí dar el salto de la abogacía a la política porque consideraba que esas ideas no eran sólo mías y merecía la pena luchar por este gran país. Y dentro de la política, con medidas, ayudar a sectores tan importantes como por ejemplo es el del cava.

Nunca es tarde para volver a la viña…

Nunca es tarde para hacer nada. Pero ahora estoy en el Parlamento Europeo, donde tenemos enormes retos por delante. Mi sitio ahora está allí, defendiendo esas medidas que mejoran el día a día de los españoles.

Defender Europa tiene más importancia que nunca. Sin la UE, nuestros mayores, nuestros padres, no estarían siendo vacunados; sin la UE no habríamos conseguido ese paquete histórico de ayudas para paliar los efectos de la pandemia; y sin la UE sería más complicado exportar los productos españoles.

¿Cuánto sabe sobre el cava el público general? ¿Aprobaría un examen?

Estoy convencida que lo aprobaríamos y con una nota altísima, somos un país que conocemos nuestras riquezas y apreciamos la excelencia de nuestra gastronomía y de nuestros productos.

¿Qué mitos son los más extendidos sobre el cava?

Quizás que solo es para consumir en los postres y para las celebraciones. Gracias al esfuerzo de muchos, estos mitos están desapareciendo y el cava se ha convertido en un producto para deleitarlo y disfrutarlo en cualquier momento: un aperitivo, una comida, los postres o cuando quedamos con amigos. En fin, cuando tengamos algo que celebrar o no celebrar, simplemente por el placer de disfrutar de un producto de calidad. 

¿Cómo ves el futuro del sector?

El sector del cava, como tantos otros, ha sido duramente golpeado por la pandemia. Aunque es mayoritariamente exportador y los supermercados no han cerrado, el parón en la hostelería y el turismo ha provocado que se vea perjudicado. El cava es la D.O. española que más exporta.

Debemos poner desde las instituciones todas las medidas necesarias para ayudar a las empresas a exportar, menos trabas y más facilidades. Para ello es necesario también acuerdos internacionales y evitar imposiciones de aranceles. Tenemos claro que el campo español juega un papel muy importante en la economía y vamos a seguir defendiendo que la mejor Política Agraria Común llegue a España.

Aparte de los más típicos, ¿qué maridajes son infalibles con un buen cava?

Un cava rosado brut con un arroz con setas, o un brut nature blanco con un pedacito de chocolate 85% cacao.

¿Con qué adversario político compartirías mesa?

Con Felipe González. Siempre he creído y admirado mucho a toda esa generación de políticos que creían, a pesar de las diferencias ideológicas, en el diálogo y el entendimiento. Y que sin ellos, aunque cometieran errores, no tendríamos la España que conocemos ahora.

Es socialista, pero cuando ha tocado criticar los movimientos de Sánchez porque no los compartía, lo ha hecho. Además se le ve con buen carácter y sentido del humor. Eso sí, el cava lo llevaría yo.

¿Y cuál es esa ‘especialidad de la casa’ que haría que, incluso, se cambiase de bancada?

Con un buen menú a la catalana, con su escalivada y calçots para empezar y luego unas butifarras con ‘mongetes’. Y de postre, cómo no, crema catalana. No creo que después de tantos años cambiara de partido, pero quién sabe…

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