Duelos dialécticos: “Que propietario más chungo!!!”, comenta el usuario; “chungo de los Chunguitos!! Ojú que dos… tú y el del Titanic!!” replica el hostelero. También irónicos: “Sin duda, lo único que mereció la pena fue el agua y porque nos ayudó a pasar el mal trago”. Y también poéticos: “Sinfonía de sabores”. Queda claro que el género literario de las reseñas hosteleras no escatima en figuras retóricas, así que rastreamos qué se cuece en las redes sociales por puro entretenimiento. Spoiler: las expectativas se ven superadas.
Pero antes de entregarnos al placer que ofrece la lectura de esta antología, conviene advertir sobre el ejercicio responsable de opinar, de otro modo sus efectos pueden ser los de un bote de gas pimienta en manos de una diputada del PP. “En el competitivo mundo de la restauración, las reseñas online han trascendido de ser una simple opinión, a convertirse en el pilar fundamental de la decisión de compra del cliente”, explican desde Gastro SEO, una agencia de marketing digital especializada en hostelería: “Lo que vemos es siempre lo mismo; la puntuación y los comentarios deciden quién entra por la puerta y quién pasa de largo”.
De hecho, los comentarios en canales generalistas como los de perfiles de negocio de Google y Maps, o especializados como TripAdvisor o TheFork, son consultados por entre el 85% y el 90% de los consumidores antes de decidir dónde hacer su reserva, según datos de las propias plataformas de hostelería.

Un porcentaje que establece una maquiavélica asociación entre la puntuación del establecimiento y las opciones de ser elegido. En la práctica, esta competición ha enloquecido al mercado: ¿a quién no le han ofrecido comprar su opinión cinco estrellas por un brownie con sirope de pistacho gratis de postre?, ¿qué opiniones son reales, cuáles escritas por la abuela del cocinero o por un hater profesional?… El sector se esfuerza en introducir modelos de verificación que doten de transparencia esta práctica, pero a la espera de ver cómo se implantan, hoy salimos en busca de sus autores más audaces.
IRONÍA, EL RECURSO ESTRELLA
Una hostelería cada día más profesional y diligente toma buena nota de una de las reglas de oro del manual de redes sociales: “Que no quede una buena crítica agradecida y una mala crítica atendida”. Y es aquí donde el género de las reseñas toma aires de sainete.
“Qué propietario más chungo!!!”, titula su crítica un comensal del ventorrillo El Carbón, en Medina-Sidonia (4 puntos sobre 5 de media de las 261 reseñas en Tripadvisor). El propietario destila gracejo gaditano en una respuesta que no necesita ningún aderezo: “Chungo de los Chunguitos!! Ojú que dos… tú y el del Titanic!!”.
Continúa leyendo el reportaje en el número de noviembre de Tapas Magazine, ya disponible en los quioscos y en la tienda online de SpainMedia.