La próxima vez que vayas con tus amigos a comer sushi piénsalo, lo más probable es que esa pasta verde que te ponen en la esquina del plato, no sea wasabi. De hecho, lo más seguro es que nunca hayas probado el wasabi de verdad. Ni tú, ni tus amigos.

Y es que, la gran mayoría de «wasabi» (léase: 99%) que se sirve en la mayoría de los restaurantes y está disponible en las tiendas es casi siempre una mezcla de rábano picante, mostaza caliente y colorante para alimentos. Pocas pastas verdes contienen verdaderamente wasabi.


El auténtico rizoma de wasabi tiene un sabor mucho más matizado que el wasabi que estás acostumbrado a comer. El sabor del wasabi real es efímero. La mayoría de los chefs no lo rallarán sobre el plato hasta que la comida esté lista para ser servida. Eso es porque las potentes moléculas de sabor en wasabi se desvanecen rápidamente, concretamente desaparece en tan sólo 15 minutos.

Incluso si lo pides en un restaurante de sushi en Japón es posible que tampoco pruebes el verdadero wasabi. Esto se debe a que el wasabi real, que está hecho del tallo rallado de la planta Wasabia Japonica, es un poco delicado y difícil de cultivar. A diferencia del rábano picante, que es abundante y florece casi desatendido, el wasabi sólo puede crecer en un ambiente húmedo a temperaturas específicas.

Sigue leyendo