Dicen que las grandes historias de negocios arrancan en garajes, esta empezó en un granero. El imperio alimentario de Newman’s Own se fundó oficialmente en 1982 por el actor Paul Newman y A.E. Hotchner tras dos años llenando botellas de vino vacías con salsas caseras. Todo empezó como una broma hasta que Paul dijo: «Démoslo todo a aquellos que lo necesitan».

En su primer año Newman’s Own generó 300.000 dólares de beneficios, así fue como el intérprete decidió que la compañía donaría el 100% de sus beneficios a obras filantrópicas. Los aliños caseros para ensalada que creaban en casa de Newman se expandieron a salsas para pasta en 1983 y saltaron el charco hasta Australia.

Paul Newman lo ganó todo como actor pero también destacó como piloto de carreras y por supuesto, por su labor humanitaria. El amor a su familia y amigos y la necesidad de ayudar a quien lo necesitara hizo crecer Newman’s Own. La imagen de marca siempre fue su cara, pero también la de su hija Nell, fruto de su segundo matrimonio con Joanne Woodward.

Vía Getty Images/ Bettmann

Nell Newman fue la cofundadora y directora de la gama ecológica y aparecía junto a su padre en el packaging de estos productos. Sin embargo, tras decisiones de Robert H. Forrester al asumir el control de la Fundación Newman, la empresa alimentaria y ser albacea del testamento de Paul en 2008, Nell acabaría desapareciendo de la marca. Con la muerte del icono del cine se abrió una época turbulenta plagada de disputas y acusaciones entre los Newman y Bob Forrester.

¿Qué había en juego?

La diversión de los años 80 se había convertido en un imperio del sector alimenticio con una valoración entre unos 30 y 45 millones en 2014, según una entrevista a Forrester en la revista Vanity Fair.

Newman’s Own comenzaba con la amistad de Hotch y Paul mezclando un «mejunje» en la bañera del granero Newman. Después de años regalando el aliño a familiares y amigos, el actor y Hotchner se decidieron a repartirla entre sus vecinos. Así, llego hasta una aún desconocida Martha Stewart y se convirtió en la más votada en una cata a ciegas.

El rostro del actor comenzó a rodear cada tarro de aliño y salsa para pastas. Después de ganar los primeros 300.000 dólares se decidió donar todos los beneficios, es decir, lo ganado tras impuestos y otras compensaciones, a obras sociales. Desde 1982, Newman’s Own ha donado más de 575 millones de dólares a diversas causas.

A la salsa para pastas se le sumaron a lo largo de los años palomitas para microondas, limonada y más salsas, todas recetas de Paul Newman. Él mismo insistió en usar sus propias creaciones y una calidad que sobrepasaba con creces la de otros competidores. Con este espíritu de calidad y filantropía Newman’s Own alcanzó los 50 millones en donaciones solo una década después de su lanzamiento. Para asegurar el modelo de negocio basado en donar el 100% de los beneficios y royalties, Paul Newman fundó en 2005 la fundación homónima: la Newman’s Own Fundation. Los valores y la misión del intérprete estadounidense se preservaban gracias a esta iniciativa.

Bob Forrester se convirtió en el primer presidente y director de operaciones de la fundación. Forrester sería nombrado también consejero delegado y presidente de la marca alimenticia. Según su entrevista para Vanity Fair en 2015, Bob llevaba desde 1993 ayudando a Newman con obras de caridad como el campamento Hole in the Wall Gang, trabajó para el actor gratis durante 13 años y donó de su bolsillo 2,5 millones a asociaciones benéficas vinculadas.

La muerte de Paul en 2008 puso sobre la mesa todo lo que había en juego. Una herencia estimada de más de 540 millones, una fundación que en 2007 tenía 235 millones de euros para repartir y un imperio alimenticio con más de 100 productos distribuidos por todo el mundo.

¿Dónde está Nell Newman?

Nell Newman fue la primera hija del matrimonio de Paul con la también actriz Joanne Woodward. Rubia, con los ojos de su padre y amante de la gastronomía (podría ser una fan de Tapas) y las acciones sociales, Nell quiso colaborar en Newman’s Own.

En 1993 llegó a la casa familiar con una maleta cargada de comida ecológica californiana. A «Papi» (como se refiere a él en algunas declaraciones) no le convencía la idea de la comida orgánica pero después de probarla en Acción de Gracias le supo a gloria. Así surgiría  Newman’s Own Organics. 

Vía Getty Images/ Paul Harris

Newman’s Own Organics se crearía como filial de la matriz Newman’s Own Inc. La empresa de Nell alcanzaría tanta popularidad como la Newman’s Own y las galletas ecológicas, las Fig Newmans, serían el snack orgánico favorito de los estadounidenses. A cambio de utilizar la imagen y nombre de su padre en los envases, Nell donaría parte de las ganancias a la fundación. La fotografía de ambos en las galletas parecía la representación perfecta de la pastoral amerciana, pero no duró para siempre.

A pesar de que en el año 2014 la filial co-fundada y dirigida por Nell ya había donado 45 millones, Nell desapareció de todas las etiquetas de Newman’s Own Organics. Para añadir más caldo de cultivo a la disputa Forrester-Newman, Nell fue inhabilitada de su propia compañía que en el momento estaba valorada en unos 40 millones. El contrato de derechos de imagen y nombre de su padre expiraba el 31 de diciembre de 2014 y además, se le impidió comercializar productos nuevos.

Ante esta situación y la polémica por el reparto de la herencia de su padre, Nell cedería Newman’s Own Organics a la matriz y se marcharía tras ofrecerse a trabajar gratuitamente y ser rechazada.

Actualmente las hijas de Paul Newman están vinculadas con el mundo de la ecología, las obras sociales y otras causas filantrópicas. Joanne Woodward sigue viviendo en la casa de Wesport en la que disfrutó con Paul. Forrester dejó sus cargos en la Newman’s Own en 2019, la actual presidenta y CEO de la fundación es Miriam Nelson.

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