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El Olimpo del Cava suma cinco nuevas joyas

La D.O. del cava se erige con 15 nuevas referencias que encarnan la excelencia del espumoso nacional.

El vértice más exclusivo de la pirámide de la D.O. CAVA crece. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha ratificado oficialmente cinco nuevos Cavas de Guarda Superior de Paraje Calificado, elevando a 15 el número de referencias que encarnan la excelencia del espumoso nacional.

Entre las nuevas incorporaciones destacan tres referencias de Sumarroca, procedentes del núcleo de El Rebato, en Subirats: Núria Claverol Allier Finca Cols, Núria Claverol Homenatge Finca Peretes y Núria Claverol Blanc de Noirs Finca Rosendo. A ellas se suma L’Era del Celdoni, de Carles Andreu, nacido en Pira (Conca de Barberà). Completa el quinteto MIM Natura Blanc de Noirs, de Vins El Cep, elaborado a partir de Pinot Noir del Paraje de Can Prats, en Espiells. Además, el paraje Vallcirera, de Alta Alella, amplía su reconocimiento dentro de la misma categoría.

Un proceso riguroso

Para convertirse en un Cava de Guarda Superior de Paraje Calificado se necesita un proceso de precisión absoluta. Las nuevas referencias han superado una normativa particularmente estricta y han sido revalidadas por un panel de cata de primer nivel, integrado por figuras como Pedro Ballesteros, Almudena Alberca y David Forer, junto al periodista y sumiller Ramon Francàs.

En palabras de Javier Pagés, presidente de la D.O, el crecimiento de esta categoría refleja el compromiso del sector por “elevar el prestigio del Cava con productos de calidad incuestionable”. Y no será el último movimiento: otras bodegas ya han iniciado el proceso para incorporarse a este exclusivo club.

Paraje Calificado

Pero ¿qué significa exactamente paraje calificado? Es la máxima distinción dentro de la denominación. Solo pueden aspirar a ella espumosos procedentes de un único paraje con características singulares de suelo y microclima, capaces de expresar una identidad única. La normativa es clara y contundente: viñedos con más de diez años, rendimiento máximo de 8.000 kg/ha, vendimia manual, vinificación íntegra en la propiedad, limitación estricta de extracción (48 hl/ha), elaboración exclusivamente como Brut Nature, Extra Brut o Brut, y crianza mínima de 36 meses.

Además, se exige trazabilidad total (de la cepa a la copa), cata clasificatoria previa y controles oficiales reforzados, con revisión y aprobación ministerial. A partir de la vendimia 2025, todos deberán ser 100 % ecológicos. El resultado son cavas de largas crianzas en las que éstos se afinan, adquierendo una profundidad y personalidad que los acaba elevando al Olimpo de los espumosos.