En medio del puerto natural de la capital menorquina se encuentra la isla del Rey, un islote –Mahón cuenta con otros tres– donde en el siglo XVIII se fundó un hospital militar que acabó siendo abandonado. Hasta que el verano pasado el corazón de la isla volvió a latir: la galería Hauser & With desembarcaba en tierra firme para llenar su paisaje mediterráneo con arte contemporáneo y embelesar a las 58.000 personas que hasta la fecha la han visitado.  

Desde entonces, allí sólo pasan cosas bonitas. Como la apertura de Cantina, un coqueto bistró con un bosque como terraza que acaba en el mar y un jardín, diseñado por el paisajista Piet Oudolf, que te da la bienvenida a su entrada. Entre pinos mediterráneos, a la sombra de la galería, sirven un despliegue de cocina local tratada con gracia y cariño. Su llegada a esta isla invadida por el arte ha sido posible al grupo Bonita Menorca, al frente también de Bodegas Binifadet, una de las más importantes e interesantes en el territorio insular.

Un jardín que se acaba en el mar

Carta mediterránea

“Nuestra filosofía es mantener los sabores originales del pescado y la carne, sin abusar de las salsas. El pescado del día es de lo más vendido: cap roig [pescado común en las Baleares] y lubina; ayer teníamos rape y bogavante” explica Vicente, uno de los empleados de Cantina.

También sirven estupendos arroces, el meloso de marisco (24 euros por persona) grita verano a voces. Las croquetas de marisco (10 euros) están realmente buenas, al igual que su ensalada de hinojo con alcaparras menorquinas (12 euros), aún más veraniega que sus arroces.

Los tomates de la ensalada (14 euros) –y otras verduras–vienen del huerto de Bodega Binifadet, así que poco más se puede pedir. Y porque el verano es para todo lo marino, Festival de ‘closques’ del puerto con mejillones, almejas, berberechos (28 euros) también es un acierto.

De postre, a su tarta de limón es complicado decirle que no. La elaboran con limones recogidos de la misma isla y en carta acompañan ricos sorbetes caseros para ayudar a la digestión y calmar la temperatura.

Una travesía con final feliz

Hasta allí se llega en barco, cuya frecuencia se ha incrementado para favorecer la visita a esta isla que se gestiona de manera público-privada. De hecho, para acceder a la isla y su galería no hace falta entrada, va incluida en los 7 euros del viaje de ida y vuelta que cuesta el ferry. Sale desde el Moll de Llevant y tarda 15 minutos por trayecto.

Foto de Antonio Barber Seguí.

Comer sobre el mejor lienzo

La llegada de Hauser & Wirth ha sido una de las iniciativas más aplaudidas de los últimos años en Menorca, convirtiendo la isla en un destino cultural referente. No en vano, la galería ha sido reconocida como ‘Mejor Destino de Arte 2022’ en los Wallpaper Design Awards, que reconocen los diseños más exitosos y adaptados a las nuevas necesidades.

Una de las salas de la galería que acoge la muestra ‘Sodade’ de Rashid Johnson

La instalación, diseñada por el arquitecto argentino Luis Laplace, se compone de ocho galerías de 1.500 metros cuadrados. En su interior, hasta el 13 de noviembre, se puede visitar las obras del artista estadounidense Rashid Johnson. Una serie de cuadros y esculturas que dan forma a ‘Sodade’, inspirada en el tema que Cesária Évora hizo popular en los años 50 y que canta a la melancolía.

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