Que las torrijas son el postre más típico de la Semana Santa (hay vida gastronómica más allá, aunque a veces no lo parezca) es una realidad. Pero que los más adictos, aquellos que esperan ansiosos la temporada durante todo el año, las consideran un compromiso culinario incomparable a la par que un placer (en ocasiones) culpable, también. Porque ligeras, ligeras, no son, la verdad. Recetas hay varias, como en todo, pero puede que esta sea la más liviana de todas: que sí, que siguen llevando azúcar, pero al menos el horno evita que sean fritas en aceite. Una caloría menos siempre es un caloría menos…

Ingredientes (para 6 personas):

  • 1 pan para torrijas cortado en rebanadas de 1 cm de grosor
  • 1 litro de leche
  • Piel de limón
  • Canela en rama
  • 2 cucharadas de canela molida
  • 3 cucharadas de azúcar
  • 2 huevos
  • 200 gr de miel
  • Medio vasito de agua
  • Azúcar para espolvorear
  • Canela molida para espolvorear

Elaboración de torrijas al horno:

  1. Hierve la leche con la piel del limón, la canela y el azúcar. Deja reposar la mezcla (durante toda la noche, si es posible) y, al día siguiente, retira las ramas de canela y la piel de limón.
  2. Sumerge las rebanadas de pan en la leche, dejando que se empapen por ambos lados. Después, pásalas por los huevos batidos y colócalas en una fuente de horno.
  3. Introduce la bandeja en la parte más alta del horno, precalentado a 200ºC en modo grill. Mientras, pon la miel con el agua en un cazo al fuego y mantenlo unos minutos para que se haga el almíbar.
  4. Cuando se hayan dorado las tostadas por ambos lados (hay que vigilar que no se quemen), sácalas del horno, empápalas con el almíbar caliente y espolvoréalas con azúcar y canela.

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