No existe rincón en España donde no se hagan los tradicionales churros o porras. Y es que este desayuno es irresistible a cualquier paladar. La elaboración de este apetitoso dulce es muy sencilla, no es más que una masa a base de harina, agua y sal. Una opción perfecta para darse un capricho el fin de semana. ¡Y hoy te mostramos cómo hacerla!

Ingredientes:

  • 250 g. harina de trigo.
  • 250 g. de agua.
  • 1 cucharada de sal.
  • Azúcar.
  • Aceite de oliva para freír o aceite de girasol.
  • Papel absorbente de cocina.
  • Una churrera manual o una manga pastelera de boca estrecha.

¿Cómo se elaboran?

Primero prepararemos la masa de los churros, y para ello, volcamos toda la harina en un cuenco grande y mientras, calentamos el agua con sal en un cazo. Cuando el agua comience a hervir la vertemos directamente en el bol con la harina. Nos ayudamos de una cuchara para remover la mezcla hasta que quede una masa homogénea y de textura chiclosa.

Una vez tenemos la masa lista, la metemos en la churrera o manga pastelera. En este paso es importante que la masa sea compacta y que no entre mucho aire para evitar que después los churros salten en el aceite. Después sobre una bandeja iremos haciendo nuestros Vamos churros con la masa cruda y una vez listos, ponemos al fuego una sartén con mucho aceite.

Fritura de los churros caseros

Freímos los churros pero no sin antes comprobar que la temperatura del aceite oscila entre los 195º y 200º C . El fuego lo bajamos a una altura media para que los churros no se quemen por fuera y por dentro estén crudos. Una vez fritos, los colocamos en una bandeja cubierta de papel de cocina, para que absorba el exceso de aceite y los servimos con azúcar espolvoreado en la superficie.

 

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