Hombres o mujeres, ¿quiénes son más constantes al seguir una dieta?

La dieta, ese mundo tan apasionadamente odiado por quienes tienen que sumergirse en él, tiene unos abanderados de su seguimiento, aguante y éxito claramente destacados y esta vez el control es de ellos.

Según un estudio de nootric, el 60% de los hombres consiguen llevar a cabo una dieta  con buenos resultados, mientras que sólo el 40% de las mujeres consiguen ese mismo propósito; pero vamos a saber más sobre la razón de que esto sea así y no de cualquier otra manera.

¿Cuál es el motivo de esta diferencia de sexos a la hora de seguir un régimen? La respuesta te va a resultar algo familiar: las mujeres siguen dietas más restrictivas, lo que conlleva una necesaria finalización de las mismas y no a muy largo plazo.

Hombres o mujeres, ¿quiénes son más constantes al seguir una dieta?

Para llegar a estar conclusiones, nootric realizó un estudio a más de 300.000 personas, hombres y mujeres, y estudió todos los parámetros, no sólo los relacionados con el aguante en los regímenes.

Hombres o mujeres, ¿quiénes son más constantes al seguir una dieta?

Otro de los aspecto que este estudio reseña es el comportamiento ante las dietas: los hombres interaccionan más con sus nutricionistas y siguen sus pautas semana a semana; las mujeres son menos estrictas con el plan marcado.

Hombres o mujeres, ¿quiénes son más constantes al seguir una dieta?

Los hombres aprovechan mejor los consejos y las pautas del profesional, de ahí el éxito y el resultado de este estudio de nootric.

Hombres o mujeres, ¿quiénes son más constantes al seguir una dieta?

Otro de los motivos que justifican esta diferencia de resultados es que ellos se adentran en las dietas para mejorar la salud y aprovechar más los beneficios del deporte; ellas, casi siempre, por cuestiones de peso y estética.

Hombres o mujeres, ¿quiénes son más constantes al seguir una dieta?

Someterse a dietas restrictivas, como las de ellas, hace que nos cansemos antes de ellas y veamos esa restricción de alimentos como un castigo y no como una oportunidad de conseguir la meta propuesta.