Opinión Salvador Sostres

Entrevista | Alejandro Marcos, sommelier de Puente Romano: “En España no sabemos sacar provecho de nuestros vinos”

Catas, nuevas tendencias y grandes vinos marcan una conversación sobre el presente de la gastronomía y el papel de España en el mundo del vino.

Bajo la inspiración y dirección del sommelier de la casa, Alejandro Marcos, Puente Romano ofrecerá a partir de octubre sesiones de cata en su bodega. Hay tres grandes bodegas en España: la del restaurante Rekondo, la del Hotel Puente Romano y la de Julio Iglesias.

-Ya era hora que la puerta de madera de la bodega no estuviera siempre cerrada.

-Estamos muy ilusionados. Van a ser catas de temáticas únicas: a veces de un continente; a veces sobre el chardonnay, para ver la diferencia entre el de Estados Unidos y el de Francia, a veces sobre la tierra de Nebiolo. Pero siempre basados en un tema, con un hilo conductor.

– ¿Con una intención especial?

-Uno de nuestros objetivos es acercar las regiones menos conocidas a nuestros clientes, que en su mayoría son extranjeros. Sobre todo americanos, de la Europa del este, suecos, árabes.

-¿Ha habido cambio de tendencia en las regiones preferidas?

-Cambio no, porque todo perdura, pero sí una cierta decantación. Por ejemplo, de Borgoña a Jura, o de Ribera y Rioja a vinos más de Cataluña, Canarias y Madrid. Y por supuesto Galicia, que no para de crecer.

-¿Por qué habéis pensado en celebrar las catas antes de cenar?

-Porque los vinos son conversativos, favorecen la conversación, pero son también un tema de conversación en sí mismo que se puede alargar durante la cena, con la posibilidad añadida de que los que han asistido quieran estirar el hilo de lo aprendido y quieran pedir luego una botella en la línea de lo que antes han catado. Las catas serán entre las 18:00 y las 19:00, el primer y tercer viernes de cada mes. Pocas personas, un máximo de 10

-Me imagino que los precios no serán fáciles.

-Todo lo contrario, se trata de que sea asequible. Costarán unos 50/60 por persona, hasta un máximo de 100 para cuvées más especiales.

-El consumo de alcohol desciende.

-El consumo de vino en Puente Romano no desciende. De hecho, no paramos de crecer. En lo que llevamos de 2026 hemos vendido casi medio millón de botellas. La facturación ha crecido de momento un 8,9% y esperamos estar en el 10,3% a final de año. Lo que sí es cierto, y lo hemos detectado, es que tal vez antes se abrían más botellas pero de menos calidad, y hoy estos mismos clientes prefieren sólo una o dos, pero de máximo nivel.

-El vino por copa se ha puesto de moda.

–Sí, para nosotros ha sido una novedad. Hoy representa el 20% de nuestra facturación. Es una forma de acercar grandes vinos que siempre se vendieron por botella. Un Vega Sicilia Único de 2010 que cuesta 1.900 euros, lo puedes probar a 180 euros la copa, y antes de pagar la botella entera puedes saber si es realmente el estilo de vino que te gusta.

-Los vinos hoy son más importantes que el caviar. El nuevo lujo gastronómico es líquido.

-Sí, gran parte de nuestros nuevos clientes vienen hoy por el vino. Además Puente Romano tiene la mejor trazabilidad posible y nos salen muy pocas botellas malas.

-¿Qué prevalece en el cliente, las marcas o el placer de descubrir?

-El cliente marquista es el más abundante. Conoce y va directo. Le puedes intentar presentar algo nuevo, pero no le saques de su región. El cliente explorador, aventurero, va creciendo poco a poco.

-¿Por qué cuesta tanto imaginar una cena sin vino?

-Porque el vino es la única bebida que se puede compartir y, como decíamos antes, no sólo favorece sino que forma parte de la conversación. Hay conversaciones y celebraciones que sin vino o champán son imposibles.

-Pero el alcohol intoxica.

-Me preocupa más el azúcar que el alcohol, siempre y cuando en el consumo sea en cantidades justas.

-España.

-No sacamos provecho de la calidad de nuestros vinos. Vamos un siglo por detrás de Francia. Siempre hay peleas entre las D.O. y no hay un consenso nacional sobre cómo organizar las regiones.

-Francia.

-No hay que copiar a Francia, pero nunca vas a conocer qué puede dar de sí un cru si está en manos de una sola persona. España, como país productor de vinos, tiene que saber dónde quiere ir.

-Sobre todo en los restaurantes, muchos creen que los precios de los vinos están exagerados.

-El precio de una botella de vino siempre depende de dónde estamos. El margen de beneficio es diferente dependiendo de los costes. Pero hoy en día, con toda la información que tenemos, y además inmediata, por internet, el precio tiene que ser honesto o pierdes la venta, porque todo el mundo sabe lo que cuesta.