Ensaladilla del delivery del Café Comercial

El Café Comercial es uno de los restaurantes más típicos y castizos de Madrid. Desde hace 134 años, encabeza la lista de los lugares de encuentro predilectos de artistas e intelectuales. Tal es así, que aparece en los Episodios Nacionales de Galdós. Cerró sus puertas en 2015 y volvió a abrirlas en 2017, de la mano del grupo El Escondite, pero esta vez con una cara nueva. La reforma fue llevada a cabo por el Madrid In Love Studio. Y como no podría ser de otra forma, el Café Comercial también cuenta con delivery. 

Sala azul del Café Comercial

Adaptándose a los nuevos tiempos, hace unos meses comenzaron a ofrecer su servicio a domicilio y también take away. Sabores tradicionales y el mejor producto son la premisa de cada uno de los platos que se sirven en el Café Comercial. Así, su oferta para disfrutar en casa ofrece platos icónicos de su barra como la ensaladilla clásica ‘El Comercial’ o las ya míticas patatas bravas con alioli.

Algunas de las propuestas más queridas del restaurante también pueden pedirse a domicilio, como las albondiguillas de vaca vieja guisadas en salsa clásica con azafrán, el canelón de rabo de toro en su jugo con bechamel y portobello o el solomillo wellington. Una variada carta de vinos se encarga de completar la oferta.

Mención aparte merece uno de sus platos estrella: el cocido. Además de servirse religiosamente todos los jueves en el establecimiento, el chef Pepe Roch luchó para incluirlo también el la propuesta de delivery del Café Comercial. Elaborado a la vieja usanza, su secreto no es otro que contar con los mejores ingredientes y tiempo, mucho tiempo. Por eso, se encarga de cocer a fuego lento y durante 12 horas un caldo elaborado con hueso de jamón ibérico y deliciosas carnes, al que se suman las verduras y hortalizas más frescas junto con garbanzos de Fuentesaúco, chacinas de León y piparras de Navarra.

Así que, en el restaurante o en tu casa, no dejes de disfrutar de su oferta gastronómica. ¡Te sorprenderá!

Otros deliveries que merecen la pena: 

Deja un comentario