Ya sea por moda o por necesidad, cada día hay más personas que se quitan el gluten en España. ¡Y los que quedan!. Según la Federación de Asociaciones de Celíacos de España, aún existe un 75% –aproximadamente– de pacientes sin diagnosticar.

La Universidad de Hertfordshire realizó un estudio en el que analizaba 1.700 productos. La conclusión fue que las propiedades nutricionales son peores que las del resto. Usan harinas de arroz o maíz, mezcladas con otros compuestos poco conocidos que lo que hacen es aumentar la cantidad de azúcar, sal y grasas con respecto a los que contienen trigo y derivados.

Además, el Grupo de Enfermedad Celíaca e Inmunopatología Digestiva del Instituto de Investigación Sanitaria La Fe de Valencia señala que los productos sin gluten, en comparación con lo que sí tienen, llevan incorporado hasta tres veces menos de proteínas, más grasas y lípidos y grasas saturadas.

Los celíacos disponen de menos variedad, su margen es más pequeño, pero aún así su clave residiría en leer el etiquetado nutricional de los productos para así evitar comprar los productos que se venden como saludables y cuyos ingredientes son de dudoso origen.

En cuanto a los ‘tolerantes’, elegir una dieta sin gluten en su totalidad para adelgazar es una pérdida de tiempo. El organismo humano debe alimentarse de forma completa, y si evitas ingerir este componente, es posible que sufras ciertas reacciones transitorias.