Personajes

Boston Babies: punk para una generación que busca su lugar

Al frente de Boston Babies se encuentra Mitch Martín, al que todos pudimos ver en Romería , la icónica película de Carla Simón. Pero en la banda es uno más, junto a Nico Uriarte y Breixo Omil. Les reunimos en El Lugarcito, el bar que la madre de Nico tiene en la Puerta del Ángel.

Fotografía: Evan Woods / Estilismo: Jesús Lafuente.

Boston Babies son insultantemente jóvenes. Al menos dos de ellos. Mitch (Madrid, 2003), su cantante y guitarrista, cumplirá 23 años en diciembre y Nico, el bajista del grupo, los tiene desde el pasado mes de enero. Breixo (Pontevedra, 1999), el batería gallego, es un poco mayor, con 27 años recién cumplidos. En cualquier caso, el punk no es lo que, aparentemente, les “tocaría” hacer, por edad y por lo relevante mediáticamente en la época actual, dominada por la presencia de Bad Bunny, Aitana y demás cantantes clónicas que se hacen virales en Tiktok…

Sus influencias no son ni el reguetón ni la mal traducida “música urbana”, sino los australianos Sonic Reducer o los Dead Boys de Stiv Bators, una leyenda del punk estadounidense original, el de los años setenta, del que el cuarteto australiano tomó el nombre. De hecho, como explica Nico, “la primera canción que tocamos nosotros fue Sonic Reducer, de los Dead Boys”. Y, pese a que el punk no sea actualmente el género dominante, Nico recalca que “hay grupos como Amyl and The Sniffers o Turnstile que están apareciendo como cabezas de cartel de festivales importantes. Y, aunque sea de forma microscópica, en cada ciudad de España sigue habiendo un garito de rock, y te llaman para actuar”.

Su primer disco, el homónimo Boston Babies, se publicó en 2024 y lo formaban temas que abarcaban varios años de trayectoria (y estaban cantados en inglés, el idioma en el que cantaba su anterior cantante, que ya no forma parte del grupo). En cambio, el segundo —aún sin título, pero de inminente aparición— lo forman temas recientes y su proceso de elaboración les ha llevado por otros derroteros. “Ya no tenemos 16 años —dice Nico— y van saliendo otras canciones en torno a las complejidades y contradicciones del mundo actual”. “Desde los 16 años hasta los veintitantos pasas por diversos bloqueos emocionales —ahonda Mitch en esa misma idea—, porque no entiendes tu situación vital y no te entiendes a ti mismo. Es un proceso de adaptación al mundo que tú estás construyendo dentro del mundo que te ha tocado vivir”.

Las nuevas canciones, todas ya en castellano, las comenzarán a presentar en directo los días 23 y 24 de octubre en Granada y Sevilla y, seguidamente, vendrán a Madrid, a la sala El Sol, el 19 de noviembre. Valencia y Barcelona llegarán más adelante. El sonido tiene un punto más oscuro y tenso que el de su primer álbum. “No es que nos hayamos convertido en una banda política —asegura Breixo—, sino que hablamos de lo que sucede a través del filtro de lo que nos sucede a nosotros mismos. Como dice Nico, ya no somos unos chavales que están en el instituto, sino personas que se están buscando la ‘vidilla’ y las ‘pelas’, y se encuentran con una ciudad en la que ya no es fácil habitar de una forma… humana”, recalca.

A su favor juega un hecho fundamental en su trayectoria: que Mitch Martín apareciera, por pura casualidad e intuición de la directora Carla Simón, como actor protagonista de ‘Romería‘, una de las películas del año 2025, con seis candidaturas a los premios Goya —entre ellas la de Mejor Actor Revelación para Mitch— que se entregaron el pasado 28 de febrero en Barcelona. Esa repercusión ha favorecido que muchos medios generalistas se interesen por un grupo que practica una música que no está de moda, pero que tiene el mismo potencial que, en otros estilos y épocas, tuvieron Extremoduro, Héroes del Silencio o Dover.