Rafa Zafra acaba de inaugurar su nuevo templo marino en Barcelona. Amar Barcelona acaba de zarpar. Una vez más vuelve a desplegar su arte dentro y fuego de los fogones en una ciudad que lo adoptó y lo hizo grande con Estimar, restaurante homónimo del que es también propietario en la capital. El sevillano está imparable; a la vista está que proyectos no le faltan y que el tándem restaurante – hotelería se le da bastante bien (en la capital también acaba de estrenar Mar Mía junto a Carlos Bosch y Luis Rodriguez).

Quién desde lejos viene siguiendo la pista a este chef ya conoce que sus bocados fetiche son las ostras y el caviar, y es que en producto no escatima. En su carta también fusiona tradición y modernidad, con guiños a la cocina catalana con ricos guisitos. La técnica también es otro de sus fuertes, en la cocina se hace de todo: brasa, cocción, frito, salazón, marinado…con el Mediterráneo siempre de fondo.

El mar visita la mesa desde el picoteo, con el icónico Carpaccio de cigalitas, homenaje a El Bulli 1995, que siempre acompaña a Zafra o con la Ensaladilla de centolla gallega, romesco y gel de estragón. Esos guisos que mencionaban son protagonizados por recetas como los Guisantitos con tripa de bacalao y bull negro y trufa, ahora de temporada o la Caldereta de pollo con cigalitas. El colofón viene con los pescados a la brasa y las verduras que tanto aman.

De la carta de vinos, extensa y completa, asesorada por Quim Vila, propietario de Vila Viniteca, se ocupa la sommelier Diana D’Urso y la nota dulce la pone la chef pastelera Cristina Ramón, que trae finales a la mesa a base de clásicos de la repostería.  

Para hacer todo esto posible hace falta una buena tripulación y Zafra lo tiene claro: no va a ningún sitio sin sus socios Anna Gotanegra y Ricardo Acquista. Para capitanear la nueva cocina que brillará con luz propia dentro del hotel ha contado con el chef Gonzalo Hernández y el subchef Víctor García, de sobrada confianza para el sevillano tras haber pasado por otros renombrados proyectos, también suyos.

El salón de Amar Barcelona

El espacio que acoge dentro de El Palace Barcelona ha sido reformado siguiendo los deseos y necesidades tanto del hotel como del chef para que la experiencia gastronómica esté acorde con la sala en la que se desarrolla, porque a comer se empieza por los ojos. Y Zafra y el Palace Barcelona quieren hacen historia en paralelo. Por eso, han contado con realizado por Elena Prats y Eva Pous para su diseño, quienes han optado por tonalidades azules en contraste con elementos dorados, para evocar un ambiente más palaciego.

Amar cuenta con un precioso salón comedor y dispone de dos terrazas, una de ellas cubierta y la otra exterior. Porque el hedonismo se puede vivir de muchas maneras y este restaurante lo sirve en bandeja.

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