Villa de Ves – Albacete

¿Alguna vez ha soñado con estar en la edad de piedra? Villa de Ves es un municipio que se encuentra en la provincia de Albacete. Su ayuntamiento es un edificio de piedra de 1963. Esta ruta comienza en la “cueva del Portillo”, un lugar estupendo para sacar fotografías parecidas a postales y así poder llevarse un bonito recuerdo a casa.

Desde allí se puede divisar los restos del antiguo cementerio de Villa de Ves, anteriormente fortaleza árabe. Actualmente, queda alguna ruina y un aljibe de esta época. Además, al fondo se encuentra la iglesia de la Asunción hoy conocida como santuario del Cristo de la Vida. Este está en un imponente peñón el cual se alza en el cañón de Júcar que también empieza a asomarse.

Montañas, embalses… unas vistas inmejorables, que acompañadas de una buena cámara de fotos y un pícnic, pueden ser el mejor plan de un fin de semana de otoño.

Plaza de España – Sevilla

La capital andaluza recoge cada año a millones de visitantes, sobre todo asiáticos. Todos quedan deslumbrados ante la Plaza de España y sus dos grandes torres, que son los edificios de la Delegación y Subdelegación del gobierno.

Esta se encuentra en el Parque María Luisa, el cual esconde rincones maravillosos. Además, está a un paso del centro de Sevilla y ahí podrás completar tu visita y hacerte fotos para poder llevarlas de recuerdo a casa. Una de las 5 rutas que podrás disfrutar con tu cámara.

Palacio de Cristal – Madrid

Uno de los puntos fuertes de la fotografía otoñal es el precioso color que dejan las hojas que caen de los árboles. Si vamos a Madrid, pocos lugares están a la altura del Parque del Retiro y sus 118 hectáreas de terreno.

Además de amplias extensiones donde disfrutar del sonido de los pájaros o de una buena conversación, el Palacio de Cristal es uno de los principales atractivos de este recinto. Justo a su lado, encontramos una bonita laguna con animales que harán las delicias de los aficionados a la fotografía animal.

Selva de Irati – Navarra

Para los que buscan una fotografía completamente natural, la Selva de Irati es el lugar ideal. Este hayedo en plenos Pirineos representa un espacio único con un colorido muy especial y una amplia variedad de lugares y momentos que capturar.

Cascadas apasionantes, árboles que cuentan historias con solo mirarlos y un entorno inmejorable son las grandes bazas de este espacio donde siempre hay un detalle nuevo que capturar. Además, los más aventureros se pueden animar a captar a los visitantes que hacen descensos por los cañones o a quienes prefieren dar un paseo en caballo para recorrer el parque.

Santa Cruz de Tenerife — Parque Rural Anaga

El Parque Rural de Anaga, declarado Reserva de la Biosfera, nos lleva hasta las islas Canarias. Unas cordilleras abruptas pero recortadas reciben a los visitantes y nos regalan unas instantáneas únicas.

Preciosos valles, cumbres encadenadas y, cómo no decirlo, unas vistas que enamoran. Todo esto -y mucho más- es lo que ofrece este Parque cercano a Santa Cruz de Tenerife.

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