Nombres: Lima. La ciudad de los reyes. La perla del pacífico.
País: Perú.
Gentilicio: peruano.
Idioma: Español
Habitantes:7.605.742.
Código postal: 01.
Conocido por: Ceviche y cultura inca.

Lima suena a ácido y excitante, a exótico y refrescante. En eso ocurre como con el ceviche: muchos tuercen el gesto la primera vez, pero la mayoría se engancha.
En términos de manduca, Mr. Acurio está en casi todos los pucheros, mientras otros, como Virgilio Martínez, de Central, se lo guisan y se lo comen estupendamente por su cuenta. Son tan sólo la punta del iceberg del panorama gastronómico de la ciudad, una Lima a la que hay mucho que exprimir.

Viaje a Lima. Una ruta junto al mar

Muy al gusto europeo, las cristaleras, la madera y el hierro envuelven este local de Miraflores que atrae cada mañana a una clientela internacional y guapetona (como su dueño, Jonathan Day). Apples último modelo y capuccinos perfectos son el
fondo de armario de El pan de la Chola (Av. Mariscal La Mar, 918). Las estrellas, las tablas de pan, que se acompañan con jugos naturales, café orgánico, bollería casera y yogures y helados artesanos. Ojo, aquí hasta se muelen muchos de los granos. Ni en la mismísima Alemania.

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El ceviche tradicionalmente solo se ¨comía a mediodía (de hecho, casi ninguna cevichería abre por la noche, cuando el pescado “ya no está tan fresco”). Aunque muchos lo incluyen ya en el menú de las cenas, sigue la tradición y reserva en La Mar (Av. Mariscal La Mar, 770), la cevichería con la firma AyG también en Miraflores. No es la más auténtica, pero sí un lugar perfecto para probar infinidad de ceviches (nikkei, mixto, de conchas negras, de erizos…), además de tiraditos, especialidades del día
y propuestas sorprendentes como el ¨pez diablo: tan feo como sabroso.

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Lo de menos en este caso es qué merendar; lo realmente delicioso es dónde hacerlo: Museo Larco (Av. Simón Bolivar, 1515). Con un concepto similar al Lázaro Galdiano de Madrid, una colección privada dentro de una casona típica limeña, podrás ver joyas y objetos arqueológicos de culturas precolombinas del Perú como pectorales, estelas, recipientes votivos y tejidos… Imprescindible el almacén a la vista y la galería de arte erótica. Porque no sólo de pan vive el hombre.

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La cosa en Central (Santa Isabel, 376) no va de probar la mejor materia prima o de aplaudir la elaboración de tal o cual plato, como se esperaría del número 15 de la lista 50 Best de la revista ‘Restaurant’. Va de todo eso y mucho más. Más que cocinero, Virgilio Martinez es un demiurgo, un antropólogo ¨que sirve en cada platillo un trocito del Perú representado como una obra de arte. El menú degustación es un viaje en el que cada pase lleva ingredientes que se dan a una altitud determinada, siguiendo la antigua estructura de división de las regiones de los incas.

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Si no ha habido tiempo para cenar en Casa Moreyra (Av. Paz Soldán, 290), al menos hay que pasarse para conocer el espacio… y tomar una copa en La Barra de ayG. Aaron Díaz, quizá el mejor barman de Lima, crea cócteles que huelen y saben a Perú, pero que a la vez beben de las experiencias de sus viajes. Sus famosos ‘chilcanos’ (pisco, zumo de limón y soda), a los que añade distintas frutas y botánicos de la propia huerta de Casa Moreyra, son la versión más contemporánea y sofisticada de este combinado tan popular, que encontrarás en casi todos los bares de la ciudad.

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Más conocido como Hotel B, el Arts Boutique Hotel B es un Relais & Châteaux en pleno Barranco (Sáenz Peña, 204), algo impensable hace solo algunos años. Hoy, el edificio, una casa de los años 20 remodelada con toques contemporáneos, no es lo único de altura de nuestra última propuesta. Te gustará por dentro y por fuera, ya que sentirás la efervescencia del barrio más bohemio de Lima. Otro plus: está muy cerca del Pacífico. Porque no lo habíamos dicho, pero Lima es, además, la única capital suramericana donde entre plato y plato puedes mojar los pies en el mar.