En junio de 2021, Fernando Ezquerro tomaba posesión de su cargo como presidente del Consejo Regulador de la DOCa Rioja. Poco más de año y medio después, Tapas Magazine se sienta con Ezquerro a charlar sobre su trabajo, uno de los territorios vinícolas más importantes del planeta, el vino y su afición por la gastronomía.

Háblenos de las peculiaridades de este magnético territorio vitivinícola: ¿Qué tiene Rioja que la hace tan única?

Hay algunos factores que hacen de Rioja una región y una Denominación difícil de comparar.

A pesar de ser una región modesta en términos de extensión (66.000 hectáreas) comparada sobre todo con otras DOs como las de Francia o EE UU, posee muchos contrastes. A nivel de paisaje, climas, suelos, vinos, tipos de uva… hay una gran diversidad a lo largo de sus 100 km y, aunque es indudable que Rioja es fundamentalmente vino, también es cultura y enoturismo: en Rioja vivimos el vino, no solo lo elaboramos, es un nexo cultural y de unión para los habitantes de la región, y eso lo convierte en un destino único. Precisamente, Rioja se posiciona como el destino enoturístico líder a nivel nacional y un referente también internacional, sin parangón por su singularidad y por su variedad, capaz de ofrecer al visitante una oferta de calidad, exclusiva y personalizada. Desde actividades culturales, deportivas, familiares o de lujo, es cierto que quien se deja caer por Rioja, repite.  

Rioja tiene el alma dividida en tres zonas: ¿cuáles son las principales singularidades de cada una de ellas?

Más que dividida, tiene el alma multiplicada: efectivamente, la Denominación de Origen Calificada Rioja abarca tres zonas productivas diferenciadas, cada una con unas particularidades propias, pero con rasgos comunes, que otorgan a Rioja y sus vinos su carácter único y, a la vez, diferencial. En cada una de estas subzonas, la vitivinicultura significa una forma de vida para muchos municipios y familias y, el vino como resultado del esfuerzo, la dedicación y el compromiso con nuestra tierra, representa también un orgullo para las tres subzonas.

Las tres subzonas de producción hacen gala de la gran diversidad de climas, suelos y variedad que contiene la región: Rioja Alta (con un clima atlántico, pequeñas parcelas, terrazas y suelos arcilloso-calcáreos); Rioja Alavesa (que cuenta con un clima con influencia atlántica, suelos de arcilla y caliza, arcilla y hierro y aluviales, diversos terrenos, colinas y llanuras); y Rioja Oriental (con un clima más cálido, con influencia mediterránea, suelos de arcilla y hierro y aluviales, y terrenos llanos).

Cada una de ellas aporta características que conforman el amplio abanico de vinos tan diferentes que tiene Rioja, pero, como digo, todos con elementos comunes que aportan esa caracterización tan única que los hace ser Rioja y, por tanto, que les confiere esa capacidad de diferenciación con respecto a otras DOs.

¿Cuáles son los productos riojanos que más le gusta comer?, ¿algún capricho gastronómico confesable?

Creo que todos: chorizo, chuletillas al sarmiento, pimientos y, en general, toda la verdura que producimos en esta zona: alcachofas, coliflor, borraja… Tenemos una gran huerta y, de esta tierra, me gusta todo.

Un capricho culinario, aunque sencillo, es la tortilla de patata (por supuesto, con cebolla), acompañada con pimientos de aquí, de nuestra región: es un plato típico que quizá suena simple, pero a veces lo más sencillo es lo que más bueno sabe.

¿Usted suele cocinar?, ¿cuáles son sus especialidades culinarias?

Suelo cocinar, cuando puedo sacar tiempo. Mi especialidad, y además es un plato muy riojano, es el lomo con pimientos y caracoles; el secreto está en dejar cocer los caracoles con media botella de vino rosado y acompañar el plato con media alegría (guindilla) riojana. Mi familia lo celebra cada vez que lo preparo, me dicen que es sublime.

¿Qué tiene el vino que atrapa tanto?, ¿qué significa para usted?

Respondo a ambas con la misma palabra: socializar. Lo bueno y “atrapante” del vino es, precisamente, poderlo disfrutar en compañía. El vino es para Rioja, además de un importante motor económico, un eje de cohesión social, capaz de establecer vínculos entre las personas, al menos, así lo entendemos en nuestra Denominación. De hecho, nosotros como Rioja, decimos que existimos precisamente para elevar los momentos y hacerlos aún más memorables de la mano de un vino de nuestra tierra.

¿Cuáles cree que son las principales causas del éxito de los vinos de la D.O.Ca. Rioja en España y en el mundo?, ¿y sus rasgos más característicos?

Con toda la humildad, puedo decir que en Rioja elaboramos uno de los mejores vinos de España y, también, del mundo; de hecho, cuando sales de España y acudes en representación de esta DO a ferias internacionales o grandes regiones vitivinícolas, se nota que la gente le otorga mucho valor y te das cuenta del prestigio y fama que tienes más allá de tus fronteras. La historia, la dilatada experiencia, el liderazgo y la proyección nacional e internacional nos empujan a ser pioneros y responder a las expectativas. Esto es, sin duda, parte del éxito y el gran valor que preserva hoy Rioja.

Aun así, no nos conformamos y no nos quedamos quietos, haciendo uso del dinamismo que nos caracteriza, y buscamos seguir innovando, adaptándonos a las tendencias del mercado y a las demandas de los consumidores sin perder nuestra esencia, para continuar como líderes y referentes en el sector vitivinícola.

Cuéntenos cuáles son los mayores retos a los que se enfrenta el Consejo Regulador que usted preside.

El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Rioja no es un ente abstracto: es la unión de los vitivinicultores, bodegueros, asociaciones y el conjunto del sector, en definitiva. Como tal, establecimos un Plan Estratégico 2021-2025, que se ha convertido en una hoja de ruta esencial para garantizar el futuro de la Denominación, el cual define los ejes de trabajo sobre los que poner el foco. Hablamos por ejemplo de la sostenibilidad, el impulso al enoturismo o la revalorización de nuestra marca y productos.

Siendo conscientes de que aún tenemos por delante unos años retadores, el primer paso es hacer un ejercicio de análisis de la situación actual para, precisamente, poder acelerar las iniciativas recogidas en nuestro Plan Estratégico.

Con ese afán de buscar mejorar cada día buscando la excelencia -aspecto que también nos caracteriza mucho- y tras haber conocido los resultados del balance de comercialización 2022, pondremos el foco en dar respuesta a la incertidumbre de ciertos mercados y, con ello, implementar también medidas inmediatas orientadas al reequilibrio del sector, con la confianza de alcanzar el crecimiento sostenido previsto.

Además de abordar estos retos, nuestro objetivo es continuar como líderes, también en materia de sostenibilidad, poniendo en valor nuestra D.O., manteniéndonos cerca de los consumidores e impactando positivamente en la región, a la vez que contribuimos a garantizar su futuro.

¿Se atreve a hacer un pronóstico del futuro de la DO.Ca. Rioja de aquí a cinco años?, ¿qué le gustaría conseguir?

Siempre me gusta mirar al futuro con optimismo y proyectar en positivo. Ahora mismo, nuestra principal meta es, como apuntaba anteriormente, acelerar y avanzar en la consecución de nuestro Plan Estratégico, que echó a rodar en 2021 y tenemos marcado para 2025. Entre otros objetivos, en esta hoja de ruta se encuentra, por ejemplo, logra una situación de equilibrio, con mayor peso de la exportación, la cual aspiramos a que represente un 44% o, por otro lado, reducir un 10% nuestra huella de carbono, por ejemplo.

Pero, por encima de todo, aspiro a que la gente siga recurriendo a Rioja cuando quiere disfrutar de un vino, y que Rioja a su vez, tanto como vino, como región siga siendo capaz de satisfacer las inquietudes y gustos de los consumidores, visitantes y entusiastas del vino, facilitando la pervivencia de nuestros pueblos y futuras generaciones.

Afortunadamente, creo que contamos con la confianza, la seguridad y la experiencia necesarias para conseguirlo.  

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