Aceptamos que nos adentramos en la época del año que más excesos alimenticios cometemos y que conviene cuidarse en todo lo que podamos, pero de ninguna manera estamos dispuestos a renunciar a grandes platos como un sabroso risotto, así que hemos adaptado la receta tradicional a una más saludable apta para todos los estómagos y pesos: cambiamos el arroz y sus potentes ingredientes por quinoa y una guarnición más fresca.

Ingredientes:

  • 1 taza de quinoa.
  • 2 tazas de agua.
  • Sal.
  • ½ calabacín pequeño.
  • Un puñado de anacardos crudos.
  • 3 champiñones.
  • ½ cebolla.
  • 2 cucharadas de salsa de soja.
  • Aceite de oliva.
  • Nuez moscada.
  • Queso Emmental en polvo o rallado.

Preparacion:

Primero conviene lavar la quinoa (muy bien) para eliminar la saponina que contiene y que le da el sabor amargo que este ingrediente contiene, así que la dejaremos en remojo durante 30 minutos antes de ponerla a cocer. Cuando haya pasado este tiempo, echamos en un cazo la cantidad indicada de agua y de quinoa, y pondremos a cocer durante 15 minutos acompañada de una pizca de sal.

Mientras la quinoa cuece, vamos preparando su guarnición: pelamos el calabacín y lo batiremos en una licuadora junto con la cantidad indicada de anacardos. Reservamos.

Limpiamos los champiñones y los cortamos en tacos al igual que haremos con la cebolla. En un sartén sofreímos estos dos ingredientes acompañados de la salsa de soja, sin dejar de remover cada 40 segundos. Reservamos.

En una sartén añadimos la quinoa, escurrida, la pasta que ha resultado de licuar el calabacín y los anacardos, y el sofrito anterior. Cocinamos a fuego medio durante un par de minutos para que se fusionen bien todos los sabores junto al aceite de oliva y la nuez moscada.

Servimos con cobertura de queso Emmental.