Hoy es un día muy especial: el Día Mundial de la Pasta. En el calendario está señalado como tal pero, cada día frente a un buen plato recién hecho en tu restaurante favorito lo es. Ahora, la pasta ha dejado de ser un comodín de comida express para convertirse en un ingrediente con un estatus propio dentro de la gastronomía. Y es que comerla va mucho más allá: una buena materia prima con la que se hace, el punto de cocción perfecto y los pequeños trucos que acogemos de los italianos para hacer de esta uno de los platos favoritos de mucha gente.
El éxito de la cocina italiana llama la atención por una filosofía donde la sencillez es una de las grandes protagonistas, con unos sabores muy cuidados, una confianza plena en los ingredientes y un secreto a voces: el respeto por los tiempos de cocción. Su gastronomía apela a las emociones, convirtiéndose así en un lenguaje universal que, estés donde estés, un plato italiano es una experiencia reconfortable y que nunca falla.
Por eso, rindiendo homenaje a una de las comidas más reconocidas y queridas del mundo, desde Tapas os dejamos algunas propuestas de restaurantes muy top que celebran este día a su manera.
Siete planazos para celebrar el Día Mundial de la Pasta
1. De Nápoles a Madrid con Jordi Cruz, Gianni Pinto y Garofalo
Ajo, aceite de oliva, guindilla y unos buenos spaghetti. Con esta receta napolitana, aglio, olio e peperoncino, Garofalo celebra el Día Mundial de la Pasta junto a Jordi Cruz, chef de ABaC, Angle y Atempo, con cinco estrellas Michelin en sus restaurantes. La campaña «Garofalo no es cualquier pasta» se rodó en la fábrica de la firma italiana en Gragnano, donde lleva más de dos siglos elaborando pasta. En Madrid, Gianni Pinto, chef de NOI Ristorante, lleva la propuesta un paso más allá con su propia versión del plato, unos Spaghetti Garofalo aglio, olio e peperoncino con cigalas, que se incorporan a la carta del restaurante.
La receta demuestra que, cuando hay pocos ingredientes, la calidad del producto importa todavía más. Los Spaghetti Garofalo n.º 9, elaborados con sémola de trigo duro y 14 gramos de proteína, se extruyen al bronce para conseguir una superficie rugosa que ayuda a retener la salsa. Cruz destaca la importancia de reservar parte del agua de cocción, mientras que Pinto pone el foco en la mantecatura: trabajar la pasta en la sartén con aceite y agua de cocción para lograr una emulsión sedosa gracias al agua y al almidón que libera la pasta.


2. Big Mamma, pasta fresca hecha a mano cada día
En Big Mamma, el Día Mundial de la Pasta se celebra prácticamente a diario: sus cinco restaurantes en España elaboran más de 250 kilos de pasta fresca al día. Bajo la dirección del chef ejecutivo Daniele Tasso y la pasta chef Elisa Consolo, el equipo prepara desde spaghetti y pappardelle hasta mafaldine, pici y cappellacci. Para ello, utiliza harinas italianas de calidad y una receta que combina un kilo de harina 00, 600 gramos de sémola y 1,2 kilos de yema de huevo. La masa se amasa, se estira, se corta y se rellena a mano, respetando los procesos tradicionales.
La filosofía del grupo consiste en partir de las recetas italianas de siempre y darles un toque creativo propio. En Barcelona, dos platos representan bien esa combinación: la Mafaldina al Tartufo de Gloria Osteria y la icónica Carbomamma de Circolo Popolare. Como resume el chef Daniele Tasso, la pasta es como una historia de amor: necesita tiempo, cuidado y buenos ingredientes.
3. Trattoria Popolare, un rincón del sur de Italia en Madrid
Los hermanos Vittorio y Riccardo Figurato fundaron Trattoria Popolare en junio de 2019 con una idea clara: crear una pequeña casa nostra en Madrid, inspirada en las trattorias del sur de Italia. La pasta fresca, elaborada a mano desde cero cada día con productos frescos y de calidad, es la protagonista de una carta que incluye cannelloni, fettuccine, gnocchi y orecchiette. El objetivo es recuperar los sabores de la cocina casera italiana, con recetas que evocan las comidas familiares y una forma de entender la mesa como lugar de encuentro.
Para celebrar el Día Mundial de la Pasta, el restaurante reivindica clásicos como los bucatini all’amatriciana, las mezze maniche alla carbonara y los cannelloni alla bolognese o novedades como los Cannelloni a la bolognese y el Fettuccine burro. Los hermanos Figurato entienden la fecha como una oportunidad para rendir homenaje a uno de los grandes símbolos de su gastronomía y compartir esa tradición de pasta fatta a mano con los comensales.
4. Bosco de Lobos y Tragaluz, tradición italiana con un giro mediterráneo
En Bosco de Lobos, el entorno de madera, cristal y vegetación acompaña una carta de cocina italiana contemporánea. Entre sus platos de pasta destaca el cacio e pepe, una receta romana de espaguetis con queso y pimienta que puede rematarse con un extra de trufa. También destacan los ravioloni de queso de cabra, tomate seco, salvia y limón, y los tradicionales fettuccine alla bolognese.
Tragaluz, con establecimientos en el barrio de Salamanca de Madrid y en el pasaje de la Concepción de Barcelona, mezcla la tradición italiana con el producto mediterráneo. Dos de sus platos más reconocibles son los paccheri de salmonetes y los pappardelle al ragú de rabo de toro, que llevan la pasta más allá de las recetas clásicas. La carta se completa con propuestas como la lubina con salsa de espárragos blancos, hoja de ostra y rabanitos o el solomillo alla Rossini, además de postres como el coulant de pistacho con helado de nata.
5. Il Posto y las tres recetas favoritas del chef
El chef Ricardo Fiore, natural de Puglia y con 18 años de experiencia entre Italia y Madrid, celebra el Día Mundial de la Pasta con tres de sus recetas favoritas: rigatoni Genovese con rabo de toro encebollado, fagottini gorgonzola e pere y delizie al limone. Su paso por cocinas como Zalacaín, Numa Pompilio y Giulietta ha contribuido a una propuesta en la que el recetario italiano convive con ingredientes y referencias españolas. El ejemplo más claro es la Genovese con rabo de toro, que combina una elaboración de inspiración italiana con un ingrediente profundamente ligado a la cocina española.
La pasta fresca y las salsas se preparan en la propia cocina, en una carta que reúne clásicos como los spaghetti carbonara y la Lasagna Il Posto, además de opciones sin gluten. Sus cuatro restaurantes madrileños comparten una misma inspiración: la Italia de las trattorias, las salumerías y las mesas familiares, aunque cada local adapta el ambiente a su barrio. Todos cuentan con cocina ininterrumpida desde las 13:00, de lunes a domingo, para disfrutar de la carta tanto en una comida entre semana como en una cena con amigos.


6. Florentine, pasta fresca y clásicos para compartir
Florentine celebra el Día Mundial de la Pasta con una carta de clásicos italianos y pasta fresca elaborada a mano cada día en sus cocinas. El trabajo comienza antes de que lleguen los comensales: la masa se amasa, se extiende y se corta respetando los tiempos que necesita, sin atajos. Entre sus platos más reconocibles está la Holy Carbonara, que se termina delante del cliente dentro de una rueda de pecorino, con guanciale crujiente y yema de huevo. Un clásico que convierte la preparación en parte de la experiencia.

También destacan los spaghetti Big Boy Manzo, con ternera gallega y crema de porcini; la pasta Frutti di Mare, con mariscos en salsa bisqué; y los spaghetti con bogavante, pensados para ocasiones especiales. A ellos se suma la Truffle Tagliatelle, con beurre blanc trufado y trufa fresca rallada, una opción con un punto más otoñal.
7. Ginos, 18 recetas de pasta y opciones para todos los gustos
Ginos celebra el Día Mundial de la Pasta con una carta que reúne 18 recetas y cuatro opciones sin gluten, desde clásicos como los Fettuccine Pirata hasta el Rigatoni al Forno, la receta de pasta más pedida a lo largo de la historia de la marca. La propuesta también incorpora platos más recientes, como los Linguine alla Carbonara e Pancetta con Manchego, que combinan referencias italianas con producto local. La idea es mantener la tradición sin renunciar a nuevas combinaciones y ampliar las opciones para que cada comensal encuentre su plato.


Para Ginos, la pasta no es un mero soporte para la salsa: el formato -largo, corto o relleno- transforma la textura y la forma de percibir cada bocado. Detrás de cada plato hay un trabajo de desarrollo culinario que busca acercar la gastronomía italiana al gusto español, sin perder de vista la tradición de ambas cocinas. Las recetas se crean en las cocinas de innovación de Alsea y, una vez reciben el visto bueno, se organiza su incorporación a la carta. Porque, aunque se trate de una franquicia, todo se cocina y cada receta pasa por un proceso de elaboración y desarrollo propio