Ayer 22 de junio, a las 12 del mediodía, a pleno sol ardiente, se desplegó en la calle Barquillo una inesperada cola de mil personas que se dirigían a un mismo lugar; con un mismo objetivo. Todo un fandom reunido para conseguir uno de los pinchos de tortilla con los que Linkin Park quiso obsequiar a su comunidad antes de iniciar su ciclo de shows en Rivas-Vaciamadrid.
El crossover culinario en cuestión fue con una de las tortillerías de especialidad más queridas de la ciudad, La Martinuca, que se unió a la banda de rock-punk para conectar con sus seguidores de una manera más íntima y especial.

Siguiendo la estela de sus anteriores pop-ups gastronómicas en otras ciudades como Florencia, con una edición limitada de “schiaciatta” al estilo Linkin Park, en Madrid todo giraría en torno a la tortilla con cebolla confitada de la marca, rebautizada para la ocasión como ‘Two Faced’ en honor a uno de los temas de su nuevo disco ‘From Zero’.
El evento causó furor, generando revuelo desde las 8 de la mañana hasta las 8 de la tarde, motivado por esos fans que querían hacerse con las 200 porciones de tortilla gratuitas, acompañadas de unos pines y unas pegatinas coleccionables selladas por el logo de la banda, y el nombre del evento. El hecho de que el grupo no actuase en Madrid desde 2017, y su regreso con Emily Armstrong como nueva vocalista, lo merecía.

Según la organización, unas 1.000 personas formaron parte de la convo -con fanzone y photocall incluídos- que esperaron el tiempo necesario para hacerse con la tortilla y el merchandising a pesar de que supuestamente ya se hubiesen agotado los pinchos gratis. Al final, todos recibieron la tortilla de La Martinuca gratis, al ritmo enérgico y frenético de Linkin Park.