De origen francés, las croquetas requieren de cierta técnica y talento con los que lograr esa textura crujiente por fuera y cremosa por dentro. Creadas por primera vez en 1691, han sido uno de los bocados con mayor transcendencia global de la era moderna. En España, por supuesto, se conciben como uno de los grandes clásicos del tapeo castizo.
Hacemos una recopilación de las mejores croquetas de Madrid que por disfrutar hoy, 16 de enero, el Día Internacional de la Croqueta, y siempre.
NUNUKA

El restaurante georgiano más reputado de la capital, reinterpreta recetas tradicionales con un giro moderno y creativo con el que ofrecer platos estelares como sus croquetas de pollo especiado y salsa de nueces. El resultado es una propuesta diferente para aquellos que quieran salirse de lo clásico, y apostar por lo exótico.
¿Dónde? C. de la Libertad, 13, 28004.
ARZÁBAL

Las croquetas de Arzábal son para muchos las mejores de Madrid. Crujientes por fuera y cremosas por dentro, su versión representa la maestría que traza entre el producto, la tradición y la técnica que le caracteriza.
¿Dónde? Av. de Menéndez Pelayo, 13.
PAPAGENA

En Papagena las croquetas se erigen a la alta cocina con Ramón Freixa. En su carta, podemos encontrar una elevada reinterpretación del chef de las clásicas croquetas de jamón que poder disfrutar desde la sexta planta del Teatro Real.
¿Dónde? Teatro Real, C. de Carlos III, s/n, 28013.
TERRACOTTA

La croqueta aquí se presenta como una sofisticada representación de la artesanía gastronómica fusionada con el producto mediterráneo que da pie a algunos de sus grandes hits culinarios: las Croquetas de Carabinero, Velo Ibérico y Alioli de Ajo Negro, que captura la esencia del mar y la tierra en cada bocado.
¿Dónde? Calle Velázquez, 80.
BALDORIA

El famoso restaurante italiano, autodenominado como «la casa de la gioia», no sólo vive de tener la mejor pizza de la capital. También cuenta en su menú con unas deliciosas croquetas de berenjena alla parmigiana, y de unas de pasta del pastificio Di Martino cacio y pepe, papada Ibérica Joselito, scamorza y brotes de albahaca llamadas «Frittatina Cacio e Pepe».
¿Dónde? C. de José Ortega y Gasset, 100, 28006.
LAMUCCA

En Lamucca sus croquetas rinden un emotivo tributo a las madres y a la comida casera a través de una versión de jamón con una cremosa bechamel que enamora a todo aquel que la prueba.
¿Dónde? Plaza de España, 11.
ULTRAMARINES DEL COSO

En Ultramarines del Coso, tanto en su sede del Coso de San Joaquín como en la del Coso de Trafalgar, Andy Boman revisita el clásico castizo con propuestas como la croqueta de jamón de bellota o de cecina de buey, mientras que en Trafalgar, bajo la firma del chef Dani, la croqueta de cecina rinde homenaje a la memoria castiza combinando producto, creatividad y el inconfundible espíritu de la taberna contemporánea.
¿Dónde? C. de Trafalgar, 1, 28010 / C. San Joaquin 16.
GRUPO URRECHU

La gastronomía asturiana tiene un lugar destacado en la escena madrileña, donde propuestas como Zalacaín, Urrechu y Guisandera invitan a recorrer el Principado a través del paladar. Estos restaurantes celebran el recetario del norte de España con elaboraciones que respetan la tradición, entre ellas sus reconocidas croquetas de picadillo, preparadas con materias primas de alta calidad. Un bocado icónico, de sabor profundo y textura envolvente, que condensa la esencia de una gastronomía auténtica, rotunda y con carácter.
¿Dónde? C. de Álvarez de Baena, 4, Chamartín, 28006 Madrid / C. Barlovento / C. de Rosario Pino, 12, 28020.
HOTEL MONTERA MADRID

Hotel Montera Madrid no ha querido perderse la fiesta, celebrando el Día Mundial de la Croqueta con su propio homenaje a uno de los bocados más icónicos de la gastronomía española. Aquí la croqueta se convierte en una auténtica pieza gastronómica, tanto en su restaurante como en el rooftop El Cielo de Montera. La versión de jamón ibérico de bellota destaca por una bechamel trabajada durante horas y un rebozado delicado que logra un balance impecable entre suavidad y textura crujiente, mientras que la croqueta de boletus y trufa negra propone una experiencia intensa y sofisticada, concebida para los paladares más refinados.
¿Dónde? C. de la Montera, 47, 28013.
BARRA ALTA

En Barra Alta Madrid el chef catalán Dani Roca propone dos versiones imprescindibles del bocado: la croqueta de carnes rustidas a fuego lento y foie Rougié, y la de boletus con velo de panceta ibérica Casalba que se deshace en la boca.
¿Dónde? Calle de Lagasca, 19, 28001.