Mallorca como destino hedonista y culinario, rodeado de calas preciosas y un centro urbano lleno de vida y arquitectura. En este especial de la isla balear, hacemos un recorrido por algunos de los restaurantes más bonitos, creativos e inspiracionales de ‘sa roqueta’. Reserva mesa, y no te quedes con las ganas.
BURGUNDÍ
De los creadores de La Nouvelle Famillie -Santanyí-, nace este bar retro que antes fue la parte trasera del antiguo Circo del Bingo Balear. Un local abierto durante 25 años que alimentó a la clase obrera a base de cafés y llonguets, por el que pasaron figuras como Sara Montiel, y muchos, muchos elefantes, según cuenta la leyenda.


Marta Expósito y Manuel Paz son los artífices detrás de este proyecto en el que el eje central se sitúa en un mostrador abierto a la calle que actúa como extensión natural del bar. Desde la calle, salen platos directos de una gran nevera: ostras con mignonette, pimientos de piquillo con Cointreau y kumquat o navajas en escabeche en una propuesta que destila creatividad, al igual que su carta líquida de vinos y cuvés insólitos en España.
TROBAR
El restaurante más artístico de la isla lo firma Trobar. Fundado por Dolli Taylor y Fabio Donghi, el espacio funciona a medio camino entre restaurante, galería contemporánea y laboratorio estético. Arte plástico, esculturas, piezas curadas y objetos de diseño dialogan constantemente con una arquitectura distribuida en tres niveles que invita a perderse en un universo profundamente hedonista.


La propuesta gastronómica acompaña esa experiencia sensorial con una cocina pensada para compartir, pequeños platos de espíritu mediterráneo y una carta de cócteles diseñada para alargar las sobremesas frente al mar. En la azotea el ambiente se transforma al atardecer entre cócteles veraniegos, referencias a la street food americana y una de las puestas de sol más sugerentes del noreste de Mallorca.
MACA DE CASTRO
Pocas chefs han sabido interpretar Mallorca con tanta sensibilidad como Maca de Castro desde su restaurante homónimo en Puerto de Alcúdia. Mucho antes de que el discurso de proximidad se convirtiera en tendencia, la cocinera ya recorría la isla recuperando productos olvidados, especies locales y variedades agrícolas casi desconocidas. Su cocina nace precisamente de esa conexión íntima con el territorio, entendiendo la gastronomía como una forma de preservar memoria, paisaje y cultura.

El menú de Castro combina una técnica impecable con una sensibilidad contemporánea que evita cualquier tipo de artificios. Verduras de sus huertos, pescados mediterráneos poco habituales o carnes de proximidad se transforman en platos elegantes, sutiles y profundamente esenciales. La experiencia se completa con una sala que evoca los viñedos y una bodega cuidadosamente seleccionada, donde etiquetas mallorquinas y vinos internacionales acompañan a la perfección la totalidad de la obra culinaria.
HOTEL CORAZÓN
Entre montañas, huertos y talleres creativos, Hotel Corazón propone una experiencia creativa en todas sus formas y expresiones. Dirigido por artistas y concebido para espíritus afines, este refugio mallorquín combina baños de sonido, agricultura regenerativa, música y arte contemporáneo en una atmósfera relajada y profundamente estética.

En su restaurante, rodeado de flores y vegetación, la chef Eliza Parchanska, parte de un principio sencillo: producto local, de temporada y cultivado con respeto absoluto por el entorno. Los cincuenta bancales del hotel abastecen gran parte de una carta mediterránea luminosa y delicada, repleta de flores comestibles, hierbas aromáticas y vegetales recolectados en su punto óptimo de maduración.
LA NOUVELLE FAMILLE
En pleno corazón de Santanyí, La Nouvelle Famille se ha convertido en el bar-restaurante en el que se reúne la comunidad creativa en Mallorca. El proyecto de Marta Expósito y Manuel Paz nació casi por accidente tras su boda en la isla y terminó transformándose en un espacio con identidad propia, donde diseño, música, gastronomía y estética conviven bajo una misma narrativa.


Su propuesta culinaria evoluciona a lo largo del día con naturalidad. Por la mañana, cafés de especialidad, desayunos tardíos y bollería artesanal marcan el ritmo pausado de Santanyí; al caer la tarde, el espacio muta hacia una versión más vibrante basada en snacks, pequeños platos y recetas pensadas para compartir. Deviled eggs, miso butter tagliatelle, ostras, mejillones con sobrasada o postres cargados de nostalgia vacacional conviven con una cuidada selección de vinos naturales y referencias internacionales difíciles de encontrar en la isla.
CAN SIMONETA GASTRONÒMIC
Suspendido sobre un acantilado frente al océano, Can Simoneta Gastronòmic ofrece una de las experiencias gastronómicas más inmersivas de la isla. Integrado dentro del hotel Can Simoneta, el restaurante convierte el paisaje en parte esencial del relato culinario de su chef David Moreno.

La cocina de Simoneta dialoga entre Mallorca y México bajo el concepto “Mexiterráneo” con un menú degustación que cambia constantemente para explorar conexiones inesperadas entre ambas tradiciones gastronómicas, jugando con especias, técnicas y productos locales desde una mirada contemporánea.
MARiLUZ
Ubicado junto al museo Es Baluard Museu d’Art Contemporani, MARiLUZ combina diseño y gastronomía en un espacio abierto al mar y a la luz mediterránea, pensado para acompañar el ritmo de la isla desde el desayuno hasta la madrugada.


La cocina, liderada por el chef Alex Durán, pone el foco en el producto local y en una interpretación contemporánea del Mediterráneo. Arroces melosos, pescados frescos, tapas elevadas y pastas de inspiración italiana construyen una carta amplia y luminosa donde conviven platos como el arroz verde de salicornia y cocochas, el crudo de pez limón o los tagliolini cipriani con anchoas y limón.
ES FUM
Es Fum se consolida como uno de los grandes templos culinarios mallorquines. Premiado con una estrella Michelin y un Sol Repsol, el restaurante despliega una experiencia elegante donde cada detalle está cuidadosamente medido para acompañar la propuesta del chef Miguel Navarro.


Su cocina se mueve con libertad entre referencias globales y raíces mediterráneas, construyendo menús creativos en los que la técnica y el producto pigmentan cada uno de los platos tradicionales que conviven con elaboraciones inesperadas y vegetarianas; siempre bajo una mirada contemporánea y profundamente estética.