Con motivo de las fiestas de San Isidro, que se celebrarán del 7 al 16 de mayo en forma de romerías, conciertos y puestos de feria, proponemos una serie de barras, restaurantes y bares en los que alimentarse del casticismo madrileño y del ‘Made in Spain’ con unos vermús y unos claveles en mesa.
LA CAPA

La Capa es el restaurante castizo más querido de Carabanchel, frecuentado por todas las generaciones posibles. Dirigido por Piru, Martín y Arturo, este local reconstruido, que mantiene la esencia de un bar de los años 70, se presenta como una casa de comidas auténtica en la que poder disfrutar de su gastronomía cañí con platos como huevos fritos con cocochas o su escalope con pimientos rojos confitados junto a un buen vino.
¿Dónde? En Condes de Barcelona, 8. Madrid.
CANDELA

El templo sagrado del flamenco regresó a Lavapiés palmeando una oda contemporánea al arte jondo. El mítico bar Candela se presenta como una combinación de tasca madrileña, tablao andaluz y cueva granaína decorada con obras de arte, esculturas y claveles que encapsulan su aura romántica y castiza; y acaban de estimular visualmente su diseño que armoniza la tradición y la modernidad.
¿Dónde? Calle del Olmo 2, 28012.
CASA MACARENO

Dentro de la escena culinaria madrileña, Casa Macareno se considera uno de los auténticos imprescindibles. Esta tasca castiza que abrió sus puertas en 1920, adentra al comensal en un espacio de ambiente cañí inspirado en los años 50 y en las casas de comida tradicionales, y destaca, entre otras cosas, por actualizar la clásica taberna de toda la vida a través de una carta de ibéricos y quesos, conservas y encurtidos que incluye platos estrella como sus croquetas, bravas, huevos o su steak tartar de solomillo elaborados por el chef Pepe Roch.
¿Dónde? C. de San Vicente Ferrer, 44, 28004.
LHARDY

El día de San Isidro también hay que rendirle culto al cocido madrileño. En este histórico restaurante caracterizado con sillones de terciopelo rojo y paredes de madera oscura, es el gran templo del cocido madrileño gourmet. En Lhardy lo sirven en tres vuelcos que se diferencia por su sopa servida con trozos pequeñitos de carne y pollo, acompañada de garbanzos de pico pardal de Castilla y León, verduras (repollo, patata y zanahoria) de Carabaña, chorizo de León, morcilla de arroz, secreto ibérico estilo Burgos o longaniza trufada de cerdos de Euskal Txerri.
¿Dónde? Cra de S. Jerónimo, 8, 28014.
EL MAÑO

La carta de Bodegas El Maño representa a todos los madrileños de alguna forma u otra. Se trata de una tasca mítica de la ciudad situada en el barrio de Malasaña, en la que podremos vivir este día especial compartiendo unas croquetas de jamón ibérico, gildas, salmorejo, torreznos o un cachopo asturiano. Por no hablar de sus torreznos, patatas bravas o su tortilla de patata que también formarán parte de nuestra velada.
¿Dónde? C. de la Palma, 64, 28015.
LA BARRA DE ULTRAMARINES DEL COSO

La última apertura del Grupo Lamucca en plena Plaza del Carmen es otro de los destinos idílicos en los que compartir unas tapas y unas cañas en San Isidro. La Barra de Ultramarines del Coso evoca los bares de toda la vida pero con ese toque innovador y una carta que habla en castellano puro. ¿El resultado? una cazuelita de albóndigas al jerez, unas croquetas de jamón o una ración de paella con la que vivir el casticismo pero desde una taberna moderna y estetizada como escenario.
¿Dónde? C. de Trafalgar, 1, Chamberí, 28010.
LA GUISANDERA DE PIÑERA

Con la llegada de San Isidro, Grupo Urrechu pone el foco en algunos de los platos más reconocibles de la gastronomía madrileña, reivindicando el valor de la cocina tradicional desde una mirada actual. En La Guisandera de Piñera, los guisos y recetas de cuchara cobran protagonismo con propuestas que mezclan raíces asturianas y esencia castiza, como los callos al estilo Pedro Martino o el rabo de toro al vino tinto con patata pisada. Una cocina reconocible, sabrosa y pensada para disfrutar sin artificios.
¿Dónde? C. de Rosario Pino, 12, Tetuán, 28020.
RURAL

En pleno barrio de Salesas, RURAL celebra San Isidro mirando al origen de la fiesta y poniendo en valor el producto, la temporalidad y el trabajo del campo. La propuesta diseñada por Rafa Zafra gira alrededor de una cocina honesta, donde el fuego y la materia prima declinan en embutidos artesanales y chacinas seleccionadas, en verduras de temporada y carnes a la brasa. El recorrido termina al estilo castizo con postres que reinterpretan clásicos tradicionales, como la torrija a la brasa o el flan de yema.
¿Dónde? C. del Marqués de Cubas, 8, Centro, 28014.