¿Quién no ha abierto de vez en cuando alguna red social y ha empezado a babear con fotos de comidas irresistibles que deberían estar prohibidas porque nos abren el apetito y nos incitan a pecar? No tenemos duda que el plato que nos están presentando en la imagen está delicioso, pero no nos engañemos, también juega un papel fundamental saber tomar y editar la foto.

Desde hace nada menos que 181 años, el 19 de agosto se considera el Día Mundial de la Fotografía. El 19 de agosto de 1839, Luis Daguerre presentó ante la Academia de Ciencias de Francia lo que hoy es considerado la primera cámara de la historia: el daguerrotipo. Este invento permitía capturar una imagen a través de un proceso químico.

Desde entonces no han parado de sucederse las versiones y las mejoras del invento de Daguerre. El mundo de la fotografía ha evolucionado tanto que a día de hoy tenemos prácticamente una cámara profesional en nuestro teléfono.

Son innumerables los profesionales de este arte dedicados a la gastronomía. Y sí, nos dan envidia. Nosotros también queremos aprender a hacer fotazas de nuestros platos y presumir de ellos. Aunque sea en modo amateur. Toma nota de estos trucos que te ayudarán:

La luz

Efectivamente no hace falta ser un iluminado (y nunca mejor dicho) para saber lo importantísimo que es una buena iluminación para hacer una foto. Pero ahora viene el debate: ¿luz natural o artificial?

La ventaja de la luz natural es que añade realismo y autenticidad, pero esto no quiere decir que necesites los rayos del sol directos, sino un lugar muy luminoso.

La ventaja de la luz artificial es que siempre vas a tener el control, pero es importante que no uses un flash directo sino uno lateral, y preferiblemente también un difusor de luz.

El fondo

Es muy importante elegir el fondo según el mensaje que quieras transmitir. Si lo importante de la imagen es el plato, asegúrate que no tenga más información el fondo que el elemento principal.

Si buscas una foto sencilla y minimalista, lo ideal es que escojas un fondo blanco. Al igual que la vajilla y demás elementos.

Enfoque

Aquí es donde podemos jugar con la profundidad de campo. En muchas ocasiones y dependiendo del plato, solo va a salir enfocado el primer alimento o elemento de la presentación.

El enfoque en vista de pájaro es uno de los que más triunfa actualmente en redes sociales. Se trata de realizar la foto en picado. Es un buen truco cuando queremos mostrar todos los elementos de la mesa, aunque los alimentos pierden el volumen.

Los líquidos, en movimiento

Nos encanta ver un chorro caer o gotas salpicando. Por ejemplo, escanziando una botella de sidra, tirando una caña… pero ojo que tiene su complicación porque para poder captar el movimiento, se manejan velocidades de obturación muy altas.

Resulta más fácil si utilizas un trípode para poder estar atento del enfoque. El enfoque automático no siempre es acertado, y en lugar de enfocar el líquido el enfoque puede centrarse en un vaso u otro elemento.

Con las manos en la masa

Sí, las fotos donde se ven las manos del chef ejecutando, triunfan. Esto lo puedes realizar en cualquier restaurante, o puesto de comida callejero. Hay muchos decorados con colores vivos que pueden hacer de tus fotos una auténtica obra de arte.

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