En Tapas hemos querido saber cómo han sido las anteriores tomas de posesión gastronómicas. ¿Cuáles son los platos favoritos de los presidentes de EEUU? ¿Qué comen los dirigentes del país más poderoso del mundodentro y fuera del despacho oval? Así te lo descubrimos.

Joe Biden, presidente electo de Estados Unidos entrará en la Casa Blanca este miércoles 20 de enero. Tras la polémica de fraude electoral y el asalto al Capitolio, incentivado por el aún presidente Donald Trump, Biden tomará posesión del cargo y de la cocina. ¿Cuál será su plato favorito del nuevo presidente de Estados Unidos?

Aunque esta ha sido la toma de posesión más controvertida y complicada de la historia del país por la resistencia de Trump a dejar su cargo, esperamos que en los fogones de la residencia presidencial todo marche viento en popa como en anteriores ocasiones.

George W. Bush: pizza de cheeseburguer

El 43º presiedente de los Estados Unidos de América era un amante de la pizza, pero no una cualquiera… una pizza de ‘cheeseburguer’. La cocinera de la Casa Blanca en 2007, Cristeta Comerford, comentó en una entrevista que al que fue presidente desde 2001 a 2009 le encantaba pedir este plato. Estaba hecho con todos los elementos de una hamburguesa con queso sobre la base de una pizza margarita y terminada con pepinillos, ketchup y mostaza. ¿Una combinación explosiva?

Barack Obama: vida ‘healthy’, caramelos y algún capricho de comida rápida

El primer presidente con raíces afroaméricanas, Barack Obama (2009-2017) es un amante de la vida sana. Junto con su mujer decidieron cultivar su propio huerto en la Casa Blanca para ofrecerles a sus hijas la mejor alimentación. Sin embargo, también tiene sus debilidades. Los caramelos Fran son una de ellas. Mantecosos y con chocolate con leche y sal son uno de los pocos placeres dulces que se permite Obama. Al 44º presidente le vimos disfrutar en numerosos establecimientos de comida rápida lo largo de su mandato. Su paso por el Five Guys se hizo tan viral que hasta la franquicia incluyó la frase: «La hamburguesa favorita de Barack Obama» en algunas de sus aperturas. Barack también se rinde a la pizza de masa fina de Pi, con ingredientes frescos y evita siempre los fritos en su dieta.

Su mujer y primera dama, Michelle Obama lleva a cabo una campaña en contra de fritos y hábitos nutricionales poco saludables. Su programa Let’s move! y la idea del huerto hicieron que la mansión de Washington se convirtieran en la meca de la comida orgánica. A Michelle la hemos disfrutar de la buena gastronomía en nuestro país. En una de sus visitas a Madrid se la vió comiendo en el restaurante La Castela, en el barrio de Ibiza-Retiro. Un restaurante conocido por sus recetas tradicionales españolas. Un restaurante que también ha visitado Harrison Ford junto con su esposa. ¿Sello de calidad ‘celeb’ para La Castela?

Donald Trump: no tan ‘gourmet’ como su predecesor

Donald Trump, el último presidente de Estados Unidos siempre ha defendido el «America first» y parece que lo ha llevado hasta su dieta. Pizzas, ‘burguers’, Coca-Cola y pollo frito son parte de su dieta. En su avión privado pudimos ver Big Macs, también le vimos en 1995 promocionando la cadena Pizza Hut o pidiendo patatas fritas para acompañar las verduras. El pollo frito de cadenas rápidas como KFC o Popeye’s es otra de sus perdiciones, aunque come muslos y alitas con cuchillo y tenedor. En el dulce tampoco se queda atrás. Vainilla, las típicas oreo y los helados son los favoritos del ya ex-presidente. En su defensa diremos que es totalmente abstemio, de ahí su consumo ingente de coca-colas.

Por su parte, Melania Trump presumía de comer siete piezas de fruta y verdura al día para mantener su línea. Ivanka, hija del magnate y presidente, reconoció en una entrevista que estaba intentando que su padre comiera más sano y más despacio aunque «rápido es la única velocidad que conoce». Esperamos que tras su salida del despacho oval, Trump tenga tiempo para cuidar su dieta.

Joe Biden: ¿Qué sabemos de los predilectos del actual presidente?

De Biden, el 46º presidente, sabemos que es un fan incondicional del helado. «No bebo, no fumo, pero tomo mucho helado» reconocía en 2016, cuando era vicepresidente de Obama. Antes de ser elegido como el presidente electo y con motivo del cumpleaños de Kamala Harris, la que ahora es oficialmente su vicepresidenta, publicaba en Twitter:

La pasión del nuevo presidente por el helado también fue confirmada por Barack Obama en otra entrevista. Pero el ex-presidente también expresaba la predilección de Biden por la pasta con tomate. Con Barack le vimos compartir hamburguesas con queso y patatas fritas tras días largos de campaña y mandato. Era la estrategia del presidente para pasar un rato lejos de los focos junto con Joe Biden y estrechar la relación.

Parece que Joe Biden es un presidente con gustos sencillos. Esperamos conocer pronto quién será el cocinero elegido para esta etapa de la Casa Blanca y cómo son los menús para las recepciones oficiales.

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