Personajes

El hedonismo colorista de Miranda Makaroff

Entre la nostalgia del Mediterráneo, el color como talismán y una idea del arte que no se limita a la pintura, Miranda Makaroff ha hecho del placer, su punto de partida creativo y de la libertad, su método.

Autorretrato de Miranda Makaroff

Miranda Makaroff mantiene con Ibiza una relación casi genética. “Mis padres me engendraron aquí, los dos son artistas”, cuenta. Su padre —el cantante argentino Sergio Makaroff— llegaba a la isla en los años setenta “como buen argentino aventurero, a vender pulseritas en el mercado y a ligarse a chicas extranjeras mientras les cantaba sus canciones a la luz de la luna”. Esa Ibiza hippie y mestiza, donde convivía gente de todo el mundo ansiando libertad, sigue alimentando el imaginario de la artista.

Miranda también asocia la isla a los veranos de su infancia en la Costa Brava junto a sus abuelos. “Fueron los años más felices de mi vida. El olor a Mediterráneo es único y especial. Lo amo con todas mis fuerzas”. Su madre, la diseñadora Lydia Delgado, también tuvo mucho que ver con la construcción de su universo creativo, aunque no fue la única.

Su tía, modista, llenaba la casa de telas y texturas; su abuelo acumulaba libros; y su abuela también pintaba. “Mi madre me pedía ayuda a la hora de crear sus diseños y allí es cuando empecé a desarrollar mi amor por pintar”. Hoy utiliza los colores “como talismán de la buena suerte” y quiere que su obra“eleve la vibración” de quien la observa. “Que te mueva, que te inspire a ser un poco más pícaro, a ver la vida desde una perspectiva diferente y con sentido del humor”.

La artista reivindica una idea abierta del arte. “El arte está incluso en los silencios. Nunca nadie te puede decir que si quieres ser artista tienes que dejar de hacer otras cosas”.

En Ibiza conserva también uno de sus refugios favoritos. No revela el nombre, pero sí la imagen: un chiringuito con techos de palmera, mesas irregulares y “las mejores patatas fritas que jamás has probado”. “Rezo para que siga intacto hasta la eternidad”, sentencia.