Las croquetas son una deliciosa perdición, que en esta rocambolesca historia se convirtieron en arma. A finales de agosto, María Belén y Juan Carlos quedaron en el bar Los Juncos de Zaragoza para hablar sobre su separación amistosa; pero después de comerse una croqueta, él empezó a encontrarse muy mal y se tuvo que marchar a casa.

Cuando se despertó al día siguiente tenía la mente en blanco, así que acudió a un hospital, donde le realizaron una analítica en la que aparecieron restos de benzodiazepina (un psicotrópico que puede dejar inconsciente). También se dio cuenta de que le faltaban 27.000 euros de la cuenta bancaria, que habían sido transferidos a diferentes cuentas a nombre de su exmujer.

Al entender lo sucedido, puso una denuncia en comisaría, y la Jefatura Superior de Policía de Aragón abrió una investigación que acaba de concluir con la detención de María Belén por un delito de estafa y otro de lesiones. Según han revelado los agentes, las imágenes grabadas por las cámaras de Los Juncos mostraron que en un descuido de Juan Carlos, ella aprovechó para manipular la croqueta.

Además, cámaras de otros comercios cercanos la captaron acompañando a Juan Carlos a casa. Estas pruebas han sido fundamentales para la detención de María Belén, al igual que las transferencias bancarias, realizadas desde el móvil de su exmarido. Sin antecedentes penales previos, ya ha pasado a disposición judicial, y por el momento no ha querido hacer ninguna declaración.

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