David Suárez saltó a la fama por la web serie Vincent Finch: Diario de un ego. Las redes sociales son su medio, donde su humor negro no deja a nadie indiferente.Actualmente está de gira por toda España con su espectáculo Tanta tolerancia me está ofendiendo.

Y aunque en el mundo de la comedia cada vez tiene un papel más relevante, entre churrito y churrito nos confiesa en clave de humor algunos proyectos gastronómicos que le están rondando su siempre alocada cabeza.

«Siempre he querido montar un restaurante africano. Pero de comida africana de verdad: que vayas allí y no haya nada en el plato», asegura con este chiste no apto para mentes políticamente correctas.

Como tampoco lo es esta otra ocurrencia que nos lanza: «También quería montar un puesto de bollos artesanales. Bueno, de bollos y artes anales, perdón… Un sitio al que tu vayas y haya bollería y los camareros tengan como muchísima destreza con el ano».

Pero esto no es todo, y tiene guardada otra interesante y peculiar idea de negocio para el final: «También quería montar un sitio de wok. Y lo quería llamar The Woking Dead. Que vayas allí y los camareros vayan disfrazados de zombies y te sirvan comida asiática».

¿Quién sabe si David Suárez acaba, dentro de unos años, encabezando nuestra lista de los empresarios de referencia de la hostelería? Todo es posible…

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