La próxima vez que sientas que tu garganta arde, que los ojos van a declararse en llanto prolongado, que los sudores fríos de la nuca cogen cada vez más protagonismo y que no puedes aguantar las ganas de gritar alarmando a todo el mundo de que tu comida pica mucho, tranquilo, piensa que todo lo que estás sufriendo es por el bien de tu salud, aunque a muy largo plazo.

Ya habrás podido adivinar por qué tipo de derroteros vamos, y es que un nuevo estudio ha reseñado las ventajas de la comida picante cuando se trata de alargar la vida. Esta vez ha sido una investigación del Larner College of Medicine de la Universidad de Vermont la última en sumarse a la concienciación de las ventajas saludables que ofrece este tipo de comida.

Para una mayor exactitud y fidelización con la realidad, el consumo de chiles rojos sería el máxime responsable de la longevidad, ya que podría retrasar hasta en un 13% la mortalidad. Suena un poco raro, porque traducido a términos coloquiales sería algo así como que unos pimientos que pican mucho ayudan a morir menos.

Casi increíble pero perfectamente avalado por el seguimiento durante más de 23 años a un grupo de más de 16.000 estadounidenses, entre los cuales se encontró a personas que consumían este tipo de comida picante y personas que no tenían este hábito.

Un descubrimiento que reduciría las muertes por presión arterial alta y accidentes cardiovasculares.

¿Alguien quiere un poquito de tabasco hasta en los desayunos?