Para responder a esta pregunta tenemos que recurrir a quien mejor nos puede ayudar con una respuesta certera, argumentada y satisfactoria: la ciencia.

Comer productos de la huerta, como legumbres, verduras y hortalizas, rociar nuestras ensaladas con unas gotitas de un buen aceite y cargar las pilas con algún sencillo carbohidrato es sinónimo de encontrarse ligeros, además de bien alimentados, pero hay una pregunta que hemos estado pasando por alto y ahora tiene respuesta: ¿puede esta dieta mediterránea salvar vidas?

La respuesta la tiene un estudio británico y es afirmativa. Por primera vez asistimos a la afirmación que relaciona la longevidad con la dieta mediterránea.

Un estudio de la Universidad de Cambridge ha determinado que el consumo de frutas, verduras, hortalizas, cereales y aceite de oliva, esto es, los pilares fundamentales de una dieta mediterránea, puedan reducir los ataques y enfermedades del corazón.

Concretamente, esta dieta puede evitar 19.000 muertes relacionadas con el corazón.

El estudio determinó que las personas que basan su alimentación en frutas, verduras, cereales, panes y aceite de oliva, con alguna incursión de pescado y muy de vez en cuando de carne roja, alcanzan un nivel de vida saludable mucho mejor y consiguen vivir más años.

Esta investigación se hizo con la ayuda de la española Fundación Dieta Mediterránea.