Aunque se considera un grano, lo cierto es que la quinoa es técnicamente la semilla de una hierba, una de las más importantes de Los Andes. Y, aunque pertenece a la misma familia que las espinacas, su preparación es tan simple y común que podemos dedicarnos a ella en cualquier momento.

Hablamos de quinoa y parece que nos estamos remontando a uno de esos alimentos raros que consumen en la Asia más cerrada como elixir de juventud. Bueno, mucho con la belleza no tiene que ver, pero sí está íntimamente relacionada con el bienestar interior del cuerpo. Por eso, su consumo es altamente recomendado por médicos y nutricionistas.

No pierdas más tiempo, métete en la cocina y acompaña la cena de una guarnición a base de quinoa, nosotros te decimos cómo tienes que prepararla.

Se cocina en 15-20 minutos y puede servir como acompañante de una multitud de platos, tanto dulces en le desayuno como salados a lo largo del día.

Para cocer la quinoa hay que utilizar tres partes de agua por cada una de grano, siempre cocinando a fuego lento durante el tiempo previamente indicado, sabiendo que el objetivo es conseguir que el grano amarillo se convierta en transparente.

Otro referente para saber si ya hemos conseguido la cocción perfecta es dejar la quinoa al dente, igual que hacemos con la pasta.

La idea final es servir la quinoa como plato caliente e inmediatamente después de acabar de ser cocinada para beneficiarse al máximo de sus propiedades.

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