Hasta la fecha, La Ibense 1892 -La Ibense Bornay era su nombre original hasta hace pocos años- es considerada la heladería más antigua de España. Fundada en 1892 por Carlos Bornay, natural de Ibi (Alicante), instaló la empresa en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz). Después de varias crisis, parece que el cierre definitivo de La Ibense es una realidad. La deuda que suma la empresa actualmente era de 12 millones de euros. Los ya antiguos trabajadores -muchos de ellos llevaban más de 30 años ahí- están a la espera de saber qué cuantía les corresponde.

Para entender cómo esta empresa heladera de renombre ha llegado hasta ese fatídico punto, vamos a hacer un repaso de una andadura que ha estado llena de luces y sombras.

Primero empezaron vendiendo helados durante el verano y el resto del año ofrecían pasteles y café. Hasta que en 1965 dieron un salto en su negocio con la fabricación industrial de helados, sin abandonar el toque artesanal que les caracterizaba. En los 80 volvieron a ampliar su planta en la localidad gaditana y ya tenía el foco puesto en la exportación de su producto.

Su primera gran crisis llegó con la Expo de Sevilla. La Ibense se convirtió en el proveedor oficial, lo que supuso un gran desembolso económico. Se trataba de un acuerdo de exclusividad, por lo que en la Expo solo se ofrecerían sus helados, pero esto no se respetó y la empresa fue a juicio para intentar recuperar la enorme inversión que había realizado. No recibió ninguna cuantía, pero lograron salir de nuevo adelante.

Cambio de sede y de dueños

En 2009 se encontraban en un excelente momento empresarial. Con ingresos anuales superiores a los 10 millones de euros, decidieron trasladar la sede de Sanlúcar a Jérez, en un moderno centro en el Parque Tecnológico, con una capacidad para producir 30 millones de litros de helado al año. Los Bornay contaban con la venta del antiguo solar de Sanlúcar por unos 8 millones de euros, pero finalmente sólo recibieron 1 porparte de la constructora, suponiendo un duro golpe económico para la compañía.

Así, en 2014 La Ibense entra en concurso de acreederos y un año más tarde es adquirida al 100% por el grupo inversor Sainberg con la intención de reflotarla. Pero nada más lejos de la realidad. A pesar de tener un plan de expansión comercial y hasta abrir su primer local en Madrid, la pandemia dejó aún más tocada a la empresa. En julio de 2022 entraron de nuevo en concurso de acreedores hasta preparar el ERE exintivo que supone el cierre definitivo de La Ibense, la que ha sido la heladería más antigua de España.

Ahora será la Justicia la que finalmente decida la indemnización económica de los antiguos trabajadores. Los actuales dueños de La Ibense han liquidado la empresa sin acuerdo para indemnizar a la plantilla, por lo que todo está en manos de la Justicia.

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