El café, en taza blanca mejor

Cada uno tiene sus manías, y más cuando se trata de desayunar. Porque las mañanas, con sus legañas, sus pasillos fríos y sus cinco “minutos más… ” son un duro trámite que todos debemos enfrentar.

En ese insoportable tránsito del sueño a la realidad, el café juega un papel fundamental para muchos. Pero, ¿da lo mismo usar una taza que un vaso? ¿El material importa? ¿Y el color?

El departamento de Psicología Experimental de la Universidad de Oxford se propuso averiguar la respuesta.

La investigación se centra en la relación entre el sabor y los colores, y trata de explicarnos por qué el blanco de una taza hará que nuestro café sepa mejor.

El café, en taza blanca mejor

El experimento se realizó con varios voluntarios, quienes aseguraron que el café tenía mejor sabor cuando lo tomaron en tazas de porcelana blancas.

El café, en taza blanca mejor

Los investigadores realizaron diversas pruebas para descartar que el efecto se debiera a los materiales, centrando su atención en el color.

El café, en taza blanca mejor

Servido en taza blanca, la bebida les resultaba menos dulce y más intensa que en el resto de recipientes, a pesar de ser exactamente el mismo café.

El café, en taza blanca mejor

Concluyeron que la autosugestión por el contraste de color afecta a la percepción del sabor, determinando que, en el caso del café, lo mejor era servirlo en una taza blanca.

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