En esto de la cocina, tres son las claves que conducen al éxito: una buena receta (como la de este brioche con jamón y queso), la pericia del chef (que de eso Borja Letamendia anda sobrado) y, quizá lo más importante de todo, una excelente materia prima, como lo es Grana Padano Riserva.

Y antes de remangarnos y entrar en materia, merece la pena detenernos un momento en este punto. Para empezar, el nombre Grana Padano rinde homenaje a su textura granulosa y a la región de la que proviene, pues Padano hace alusión al Valle del Po.

Este Grana Padano Riserva es un queso viejo que se cura durante más de 20 meses en entornos aislados, con la temperatura, humedad y ventilación correspondientes. Y todo eso da como resultado por un sabor intenso y equilibrado, que es a la vez sabroso y delicado y que presenta notas a heno y fruta deshidratada.

Artesanal, libre de gluten y sin lactosa, Grana Padano Riserva se puede tomar como aperitivo y como postre (es perfecto para servir con nueces, frutas y encurtidos), y también emplearlo en recetas tan deliciosas como ésta. Vamos al lío.

Ingredientes:

  • 500 g de harina
  • 150 g de Grana Padano
  • 150 g de jamón cocido cortado en cubitos
  • 2 huevos
  • 200 ml de leche
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 5 g de levadura de cerveza
  • 1 cucharada de sésamo
  • 1 cucharada de semillas de amapola
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta

Elaboración:

  • En un bol, mezclar la harina con un huevo y la mitad de la leche a temperatura ambiente.
  • Disolver la levadura en la otra mitad de la leche tibia agregando el azúcar, verter todo en el bol y mezclar bien.
  • Agregar una pizca de sal y dos cucharadas de aceite de oliva, amasar todo hasta obtener una masa suave y tersa, formar una bola y déjarla reposar en un lugar resguardado durante 1 hora.
  • Dividir la masa en bolitas de unos 4-5 cm de diámetro, rellenar con jamón cocido y Grana Padano rallado y colocar en una bandeja de horno redonda con papel vegetal de horno. Pintar las bolas de masa con un huevo batido y espolvorear con semillas de sésamo y amapola.
  • Cocinar en horno precalentado a 180 ° C durante 25-30 min.
  • Servir el Danubio recién horneado, nuevamente caliente.

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