Uno de los locales más icónicos de la capital ha reabierto sus puertas: Commodore. El que fuera el lujoso centro de las intrigas franquistas renace con un aire diferente pero sin perder la esencia que le hizo ser un referente gastronómico y social. Así es la nueva vida del legendario Commodore.

El verano de 2021 es la estación en la que nos acercamos a la nueva normalidad y se abren nuevas etapas, lo mismo ha sucedido con el que fuera el Mayte Commodore. En esta reapertura el espacio ha decidido prescindir del nombre Mayte pero conservar su espíritu.

María Teresa del Carmen Agudo fue pionera en el sector hostelero gracias a su formación en Suiza, su carácter imparable y a su buen hacer. Sus innovaciones como hostelera y empresaria (centros de mesa florales, luces indirectas…), sus aficiones y su don de gentes hicieron de su restaurante un centro político, intelectual y social de los años 60 y la Transición. Las recetas de Mayte como el ganso a las frambuesas y el bistec al whisky son hoy (y desde hace años) emblemáticas. Por suerte, podemos consultarlas en el libro de cocina ‘La cocina práctica de Mayte’.

¿Qué hace distinto al Commodore del 2021?

El grupo hostelero Remigio, propietario de numerosas terrazas y locales en Madrid y Cádiz, rejuvenece Commodore con un toque cañero. El decorador argentino Luis Galliussi se ha encargado del lavado de cara de Commodore y ya adelantaba que su idea era hacer una arquitectura acogedora. «Necesitamos que en estos tiempos que estamos viviendo la arquitectura nos abrace», según explicaba al diario El País. Barras de chapa dorada, neones y «en algún rincón colocaré una colección de 150 Barbies desnudas que tengo”, adelantaba el argentino a el mencionado periódico.

Mayte se definía como vanguardista y eso es lo que quiere evocar Commodore con su reforma. Un ambiente íntimo que no deje de lado el diseño actual ni a clientes de todos los bolsillos. Cocina mediterránea «con materia prima muy buena, donde puedes dar cabida a todo el mundo», comentaba uno de los socios a El Confidencial.

El grupo llama Reencuentro a este renacer o «versión 2.0 de la original», como señalaba Fernando Candela de Liñán en unas declaraciones para El País. Los guiños y detalles que aluden a la cocina y a Mayte seguirán presentes porque son el ADN de Commodore. La coctelería, a cargo de Amarguería, donde podremos disfrutar de un Commodore Spritz o un Maytini son sólo algunos de los ejemplos de que se puede mirar al pasado desde el 2021 y ser moderno.

Desde Tapas estamos deseando poder brindar con un Maytini por el reencuentro con un referente gastronómico de Madrid: Commodore. Verano nuevo, vida nueva.

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