Aunque a su espalda cuenta con una historia de mテ。s de cuatro siglos (son originarios de la tradiciテウn judテュa ashkenazi de Polonia), la fiebre del bagel aterrizテウ en Espaテアa hace aproximadamente cinco aテアos. Los deliciosos panecillos con forma de rosquilla que tan de moda se pusieron en Nueva York -y si no que se lo cuenten a los puestos de comida callejera de Manhattan y Brooklyn- atravesaron tテュmidamente la frontera para, despuテゥs de vivir el sueテアo americano, convertirse tambiテゥn en el bocado perfecto de paテュses como el nuestro. Pues dicho y hecho: hoy el alimento bテ。sico de la dieta de los polacos en el siglo XVII es un imprescindible de la despensa mundial.
Su versatilidad -aquello de que pueda rellenarse con casi cualquier cosa es mテ。gico- y la facilidad que se nos brinda a la hora de prepararlo -quテゥ no conseguirテ。 nuestro ajetreado ritmo de vida…- le ayudテウ rテ。pidamente a posicionarse como el complemento ideal para salvar cualquier tipo de encuentro sobre el mantel: resulta perfecto para acompaテアar comidas informales, cenas prテ。cticas o deliciosos desayunos. Y en eso, en su mutabilidad y su practicidad, los Bimbo Bagels tienen mucho que decir.
Las dos variedades (uno clテ。sico y otro con semillas de sテゥsamo, amapola y lino) que recientemente ha presentado la empresa lテュder en panificaciテウn destacan por ser tiernas, como el pan de molde, y crujientes y sabrosas, como el de panaderテュa. Y han llegado, como decテュamos dテュas atrテ。s, para simplificarnos la vida. Como botones de muestra, a continuaciテウn os desvelamos cuテ。les son las tres heterogテゥneas recetas que manifiestan las infinitas posibilidades que el panecillo admite. Y a triunfar.
Con plテ。tano y mantequilla de cacahuete
Se dice, se comenta, que el sテ。ndwich favorito de Elvis Presley escondテュa entre dos rebanadas de pan de molde rodajas de plテ。tano y mantequilla de cacahuete. Y para imitar el bocado con el que el rey del rock perdテュa la cabeza no hay que ser un artista de los fogones: basta con pasar por la tostadora uno de tus Bimbo Bagels durante aproximadamente dos minutos, untar en la cara interior de ambas rebanadas la cantidad (que tテコ quieras…) idテウnea de mantequilla de cacahuete y colocar sobre ellas un plテ。tano cortado en rodajas.
Con yogur, muesli y frutos rojos
Aunque parece (por el tテュtulo) que se trata de uno de esos tazones tan instagrameables que las celebrities desayunan, nada mテ。s lejos de la realidad. Porque la combinaciテウn de estos ingredientes dentro del panecillo es mucho mテ。s extraordinaria en este caso: selecciona tu yogur preferido, テコntalo en las dos rebanadas del bagel (previamente tostado), incorpora arテ。ndanos o frambuesas laminadas y espolvorea con frutos secos machacados. Una explosiテウn de sabor.
Con mantequilla y mermelada
Hay combinaciones que siempre funcionan. Y no solo eso, nunca nos aburren. Es el caso que nos ataテアe: la mantequilla y la mermelada forman un dテコo inigualable. Y sobre nuestro bagel, mテ。s aテコn. Extiende la mantequilla por ambas rebanadas (acuテゥrdate de tostarlas previamente) y unta la mermelada despuテゥs. Fテ。cil, ツソno? Y sublime.


