Encontrar un regalo que encaje, sorprenda y no acabe arrinconado en un cajón, se ha convertido en un auténtico reto. Pero la solución es sencilla y no está en gastar más, sino en regalar tiempo de calidad alrededor de una mesa. Y qué mejor forma de hacerlo que descorchando una buena botella y disfrutando sin prisas a través del paladar.
Con esta misma filosofía, Vegamar ha creado varios lotes gourmet que se adaptan a distintas personas y ocasiones. Sus propuestas no se crean como algo cerrado, sino como combinaciones pensadas para adaptarse a cualquier momento del día: desde el vermut improvisado del mediodía a una sobremesa que se alarga hasta la noche. Lo que le diferencia es el origen de sus productos, entre los que destacan sus conservas de Herencias del Mar y de Herencias de la Tierra y los vinos de su propia bodega en el Alto Turia valenciano, pasando por aceites y destilados.
Para acertar sin complicaciones y ponértelo más fácil, desde Tapas te damos todos los trucos para elegir la combinación perfecta según el paladar que lo vaya a recibir.

Hay personas que convierten el mediodía de un sábado o un domingo en un pequeño festín improvisado, eligiendo un ambiente informal con amigos por encima de una comida más preparada.
Para acertar con este tipo de anfitrión, no hace falta complicarse, basta con pensar en la inmediatez y la frescura. ¿Su cesta idónea? Exige tener el vermut ¡Oh Lala! Vermouth Rouge con una selección de las mejores conservas de Herencia del Mar, como las zamburiñas o los mejillones. Aquí, la sencillez prima: regálale el placer de montar una barra de aperitivos en su casa, todo listo para servir y sin tener que encender ni un sólo fuego.

Por otra parte tenemos a los que escogen todo con detenimiento, para los que la calidad de la materia prima es clave y los cuales consideran que el mejor regalo es el lujo de sentarse sin prisas alrededor de una mesa. En su selección de productos no puede faltar un buen vino de la propia bodega Vegamar, combinado con productos como las alcachofas, los espárragos y los pimientos, sin olvidarnos de un buen queso y un aceite de oliva de máximo nivel.
¿Y qué hay de un momento tan nuestro como es la sobremesa? Si tú también conoces a esa persona que se niega a irse después del café y que sabe que, una vez se retiran los platos, la magia comienza, el mejor lote será aquel que incluya una buena ginebra, un ron o un whisky, junto a una selección de alimentos gourmet como el jamón o unos ricos encurtidos.
Y tú, ¿con cuál de todos estos lotes gourmet vas a sorprender?