Los kikos son un producto que solemos asociar a un snack, para cuando no sabemos qué comer y nos apetece picar algo, o para acompañar un gin-tónic o una cerveza. Pero la verdad es que este máiz frito tiene muchos más usos de los que pensamos.

Además, es mucho más sano si lo preparamos en casa, ya que podemos controlar mejor el punto de sal y añadir alguna especia como hierbás aromáticas o un toque picante d¡para darle más sabor. Se puede preparar al horno o tostarlo en la sartén. Aunque hoy os queremos proponer 5 formas de integrarlo a tus recetas. 

Kikos: 5 formas de integrarlo a tus recetas

Para las recetas más orientales cómo un Pad-Thai, los kikos le aportarán un toque dulce y crujiente que contrastará con los cítricos de la elaboración.

Kikos: 5 formas de integrarlo a tus recetas

Otra de las formas para usar este producto es en rebozados, en vez de usar pan rallado, puedes utilizar kikos, que aportarán mucha más textura a tus platos.

5 formas de integrarlo a tus recetas

Puedes innovar un poco tus ingredientes para la ensalada, y añadir kikos en vez de otro fruto seco.

5 formas de integrarlo a tus recetas

En recetas más frescas como los ceviches, este producto le dará un toque único que tu paladar agradecerá.

5 formas de integrarlo a tus recetas

Y para los más golosos, también hay recetas dulces con kikos. Como el turrón de chocolate, perfecto para las próximas fechas.

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