Este es un llamamiento a vosotros: los lectores de Tapas que en verano no salís de la cerveza helada y el tinto de verano. Hay vida (y bebida) más allá tapeadores. Por eso, en este tema os hemos buscado buenos vinos fresquitos para combatir el calor estival y de paso cambiar de tercio. ¡Salud!

Con temperaturas altas nos apetecen vinos sencillos en boca, ligeros pero con matices dulces, ácidos o frutales, son vinos para beber e hidratarse generosamente por su grado bajo o medio de alcohol. Las referencias son de todo tipo, precio y denominación e idelaes para el tardeo, el piscineo y todo aquello que termine en -eo.

Tintos

Bruno Murciano, Cambio de Tercio, 2019, DO Utiel Requena. 10,50 euros.

Hemos dicho que cambiábamos de tercio y nada mejor que esta botella con toques de frutos rojos, vainilla y un poco de roble. Seco, más bien ácido y elaborado con una uva Bobal procedente de la región Utiel-Requena (Comunidad Valenciana). Esta referencia para todos los bolsillos está a cargo de Bruno Murciano, sumiller español residente en Londres, que nos deja esta referencia afrutada que tendréis que comprar por cajas porque una botella os sabrá a poco.

Bodegas Roda Sela, 2017, DO Rioja. 14,90 euros.

Una mezcla de tempranillo, graciano y garnacha cuyo resultado es un vino hecho por y para el fresqueo (sí, todo acaba en -eo). Esta botella permite enfriarla hasta las temperaturas de los blancos para refrescarnos aún más. Si tenéis en mente un plan de arroz o un aperitivo de esos que se alargan hasta la cena, esta referencia es vuestra mejor opción. Matices de cerezas, roble francés y una sensación fresca y frutal con olores muy alegres e intensos.

Blancos

Pazo Das Tapias, Alma de Blanco, 2020, DO Monterrei. 6,50 euros.

Un godello no podía faltar en nuestra selección de vinos fresquitos para combatir el verano. Este Alma de Blanco cosecha de 2020 tiene toques de melón, pomelo y cítricos que le dan una estructura en boca muy suave. Para un tapeo junto a la piscina con una buena tabla de quesos, un pescado o una comida ligera este Alma de Blanco es tu mejor aliado. Si es una cena romántica y seréis dos lo mejor es que compres el pack familiar porque se bebe solo.

Santiago Ruiz, Albariño (O Rosal), 2020, DO Rías Baixas. 12,90 euros.

Desde Galicia bien fresquito nos llega también este Albariño a base de una selección de uvas caiño, loureira blanca, treixadura, loureiro, godello, caiño blanco y albariño de 2020. En nariz es una referencia compleja por sus múltiples matices de anís, flores, manzana y cítricos. Mientras, en boca es muy fresco y fácil de tomar y con un toque mineral, además de afrutado y cítrico. Para ensaladas elaboradas tan apetecibles en verano, arroces de marisco o pastas es un maridaje de diez. La cosecha de 2018 alcanzó 90 puntos en la escala Parker, una media que consigue desde 2011.

Jens Kalaene via Getty Images

Rosados

Juvé y Camps, Aurora D’Espiells Rosé, 2018, DO Penedès. 9,65 euros.

La empresa vinícola Juvé y Camps es más conocida por sus Cavas pero este rosado merece la pena probarlo con una cena exótica y especiada. No todo van a ser barbacoas y picoteo este verano y es que el Aurora es una referencia a base de shiraz, pinot noir y xarel-lo con toques frutales y cultivo ecológico que te diferenciará del resto. Dejamos atrás el sabor y el aspecto del rosado-gominola para catar un vino vivaz y que sorprende.

Muga, Muga Rosado, 2020, DO Rioja. 7,90 euros.

Con 90 puntos en la escala Parker y 91 en la Peñín este rosado te hará vibrar y querer llevártelo hasta a la playa en tu fantástica neverita azul. Equilibrado y elaborado a base de tempranillo es de lo más refrescante que encontrarás, después de darte un chapuzón en la piscina o en la playa claro. La macedonia de frutas ahora se toma líquida y en vino, ¿imbatible, no?

Tapeadores ya sabéis, se acabó eso de no saber qué llevar a un plan gastro. Se acabó eso de ¿compro cervezas? ¿tienes tercios bien fríos? Estos vinos fresquitos os harán superar el calor y saben a verano.

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