Fotografía César Barral

Los ‘winelovers’ son todos aquellos amantes del vino dispuestos siempre a experimentar nuevas emociones, abiertos a conocer las últimas novedades y bodegas, y a sentir el placer de descubrir algo que sale de lo convencional, sabores extraños y poco evidentes. Y dentro de esa premisa, los vinos canarios tienen, claramente, todo lo que un ‘winelover’ busca.  El diferente tipo de clima de las Islas junto al minucioso cuidado en las bodegas canarias han logrado que sus caldos sean muy bien valorados por los expertos, y también, por personalidades como Barack Obama, el expresidente de los Estados Unidos en 2014, logró que los vinos de Tenerife dieran la vuelta al mundo gracias al gesto que tuvo en una cena al escoger el vino Táganan para acompañarla.

La vid en Canarias fue introducida entre los siglos XIV y XV por los conquistadores o colonos que traían las mejores cepas disponibles, con el deseo de elaborar cuanto antes su propio vino. Fueron los primeros vinos generosos del mundo objeto de un comercio marítimo importante y la principal fuente de riqueza para el archipiélago a lo largo de casi 300 años.

Gracias a la situación geográfica, las cepas en Canarias se libraron de las epidemias que diezmaron las viñas europeas, en concreto la filoxera. Esto ha permitido que se conserven uvas antiguas que en Europa solo pueden degustarse en Canarias, algunas variedades cuentan con 500 años de antigüedad. Actualmente existen 11 Denominaciones de Origen protegidas en las Islas.

Son muchas las peculiaridades geográficas que hacen diferentes a los vinos de Canarias. Su singular variedad cromática y aromática y su extraordinaria mineralidad gracias a los suelos volcánicos, la gran variedad de microclimas, así como la humedad provocada por los vientos alisios.

El Gobierno de Canarias y su proyecto ‘Volcanic Xperience’, que tiene como objetivo revalorizar el producto local realizó el pasado mes de noviembre una cata de vinos presentada por Santiago Rivas, de Colectivo Decantado e Ignatius Farray, el cómico y monologuista de origen tinerfeño, famoso por su trabajo en La Vida Moderna. En esta iniciativa pudimos conocer más sobre los vinos Canarios y probar algunos que quisieron destacar como:

  • El Vino Blanco Seco Altos de Tr3vejos, es un vino que  pertenece a las bodegas de Altos de Trevejos y tiene una denominación de origen vino de Abona. Elaborados con variedades Albillo y Verdello. Gran complejidad aromática donde combinan los aromas de frutas (maracuyá, lichi, mango, melocotón, etc.) y flores blancas (jazmín, azahar, etc.). Intenso, graso, untuoso y bien equilibrado, acidez bien marcada que lo hace que sea fresco.
  • La Grieta Malvasía. Un blanco seco de uva malvasía volcánica 100% DO Lanzarote. Es un vino de baja graduación que se bebe fácil y con fluidez.
  • El Vino Tinto Viña Norte Tradicional, es un vino que pertenece a las bodegas de Insulares Tenerife y tiene una denominación de origen vino de Tacoronte-Acentejo. Vinos elaborados con variedades Listán Negro (95%) y Negramoll (5%). Aroma intenso y frutal, rico en matices que recuerdan a frutas rojas. En boca es seco, con buena estructura, equilibrado en sus componentes y ligeramente tánico, final muy agradable y persistente.
  • Vino Tinto Viña Riquelas Negramoll. Vino canario elaborado con las variedades de uva Negramoll (95%) y Tintilla (5%)  D.O Tacoronte Acentejo. Aromático, intenso con aromas torrefactos, notas de chocolate y toques dulces. En boca es acerbo, largo, redondo y vigoroso.