Este lunes la empresa Mondelez, que posee marcas como Oreo, Milka o Toblerone, ha anunciado que venderá Trident y otras de sus marcas de chicles como Bubbaloo o Dentyne, al grupo Perfetti Van Melle, dueño a su vez de Chupa Chups o Smint, entre otras. El acuerdo se hará por alrededor de 1.275 millones de euros y se cerrará a finales de 2023.

Este comunicado supone un paso más en la reestructuración de la compañía estadounidense para centrarse en las galletas y los chocolates, productos que suponen casi el 50% y el 32% de su facturación, respectivamente. Ya lo comunicaron en mayo en el marco del plan Vision 2030.

Por tanto, la empresa ha decidido vender, además de Trident, otras de sus marcas de chicles como Dentyne, Chiclets, Bubbaloo y Bubblicious en su mercado de EE UU, Canadá y Europa, con excepción de Francia. Pero seguirá manteniendo su negocio de chicle en el resto del mundo, liderado por Stripe, en China. 

«Nos complace hacer la transición de nuestro negocio de chicles en el mercado desarrollado a una empresa familiar, impulsada por valores, cuyo portafolio se ajusta a la estrategia seguida en Mondelez, de forma que nuestras marcas y nuestro personal pueda prosperar», comentó Dirk Van de Put, presidente y consejero delegado de Mondelez International. 

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