Si el calor está acabando con tus fuerzas, hoy te traemos una sopa fría de espárragos y remolacha muy nutritiva que contribuye a reforzar tu resistencia. Y aunque necesitarás algún que otro ingrediente, su elaboración es muy sencilla.  Además, es una receta perfecta para salvar aquellas comidas o cenas en las que no sabemos qué cocinar.

Y si quieres acompañarla, opta por unas tostadas integrales con un poco de queso feta. ¡Una combinación ganadora!

Ingredientes:

  • 250 g de espárragos limpios y cortados en trozos
  • 2 remolachas cortadas en dados
  • 1 rama de apio cortada en láminas
  • 1/2 cebolla en rodajas finas
  • 1 cucharada sopera de jengibre rallado
  • 3 cucharadas soperas de agua caliente mezclada con 1 cucharada sopera de pasta de miso blanco mezclada con
  • 1 puñado de perejil picado fino
  • 600 ml de agua
  • 1 chile jalapeño sin pepitas y picado fino
  • 1 cucharada sopera de aceite de oliva
  • Sal

Modo de preparación:

Primero calienta el aceite de oliva. Después rehoga la cebolla y el apio durante 3 minutos.

Una vez pochados, incorpora las remolachas, el jengibre y el chile. Mezclar todo bien.

Echar el agua y la pasta miso y llevar a ebullición. Una vez esté hirviendo, cocer a fuego lento durante 10 minutos.

Añadir los espárragos y cocer durante 4-5 minutos. A continuación, añadir perejil y pasar por la batidora hasta obtener una textura lisa. Sazonar.

Deja reposar la sopa en la nevera durante unas horas. Sírvela fría acompañada de unas tostadas integrales.

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